Pero, ¿por qué ocurre esto? De acuerdo con la “Truth-Default Theory” que expone Timothy Levine en su libro "Duped", estamos predispuestos a creer en lo que se nos dice porque dudar constantemente sería un ejercicio muy cansado a nivel cognitivo. Sin embargo, esta tendencia a confiar nos hace susceptibles a engaños, provocando reacciones drásticas al descubrir una traición, y nos lleva a replantear todo lo que dábamos por hecho.
Por su parte, en su libro “The Moral Animal”, Robert Wright argumenta que, más allá de ser simplemente seres sociales, también poseemos una naturaleza tribal. Estamos condicionados evolutivamente no solo para buscar la conexión con los demás, sino también para competir y proteger los intereses tanto individuales como de nuestra "tribu". En ocasiones, este instinto tribal puede prevalecer sobre nuestra búsqueda de cohesión, generando conflictos y desconfianzas. Tenemos entonces que entender al humano como una paradoja, pues tiene esta dualidad: social y tribal.
En el ámbito empresarial, las organizaciones, al ser reflejo de la sociedad, enfrentan el desafío de fomentar la comunicación y construir confianza, tanto interna como externamente. En México, es un reto aún más importante, pues según el Modelo Hofstede, el país tiene un alto índice de "Distancia de Poder" (Power Distance). Es decir, somos una sociedad vertical, lo cual implica que hay un gran riesgo de que si no se promueven espacios donde los empleados puedan expresarse libremente, las ideas valiosas y potencialmente innovadoras pueden quedarse en silencio. No es necesario llegar al extremo de la transparencia radical que practica Ray Dalio en Bridgewater Associates, pero sí es esencial cultivar una cultura organizacional donde la confianza y la comunicación sean pilares fundamentales.