El diario The New York Times reportó que asesores lo convencieron de no entregar el poder a la oposición para evitar desestabilizar aún más el país y no tener que enviar tropas al terreno.
"La oposición no tiene una estructura institucional ni incidencia sobre el gobierno que le permita administrar la transición", apunta Ríos.
El secretario de Estado, Marco Rubio, detalló el plan de Estados Unidos para Venezuela, que se dividirá en tres fases, en una comparecencia ante el Congreso. El jefe de la diplomacia dijo que la primera fase consistirá en la estabilización, sobre todo la económica; la segunda, en la recuperación, con el énfasis en la reconciliación nacional, y la tercera será la de la transición y normalización definitiva hacia la celebración de elecciones.
Rubio no mencionó la participación de Machado en ninguna de las tres.
Machado apoyó desde el inicio la presión militar estadounidense sobre Venezuela. Ha agradecido hasta el cansancio a Trump, con quien dijo no habla desde el 10 de octubre.
Ese día se anunció el premio Nobel de la Paz, que se convirtió en la manzana de la discordia.
Trump lo codiciaba y minimizó el reconocimiento a la opositora de 58 años, que ese 10 de octubre se lo dedicó.
El martes Machado volvió a ofrecérselo, aunque el Comité del Nobel informó que es intransferible. Silencio total en Washington.
Sin militares
La oposición hace constantes llamados a los militares. Les pide respetar la Constitución y acatar el "mandato" de las presidenciales del 28 de julio de 2024, cuando la oposición insiste venció a Maduro con el 70% de los votos.
Pero la Fuerza Armada se declara abiertamente "chavista" y juró siempre "lealtad absoluta" a Maduro. Ahora dieron su respaldo a Rodríguez.
"Trump lo que hace es jaquear" el gobierno y "lo pone a trabajar para él", señala Ríos. El republicano ha dicho que está "a cargo" de Venezuela y asomó que fue su decisión dejar a Rodríguez al frente.