Respaldado por el conocimiento continuo del mercado, estoy seguro de que una de las áreas más prometedoras para el desarrollo del e-commerce es su integración en las startups.
Desde su concepción, este tipo de compañías, buscan innovar y disrumpir los modelos de negocio tradicionales. En este tenor, el comercio electrónico se presenta como una oportunidad de crecimiento y como herramienta esencial para competir en un mercado cada vez más digitalizado. La adopción de estrategias de este tipo de comercio permite a las startups alcanzar un público más amplio, reducir costos operativos y ofrecer experiencias personalizadas a los clientes, lo que a su vez puede aumentar la lealtad del cliente y las ventas.
De acuerdo con la mencionada AMVO, el también llamado comercio electrónico en México representó el 12% de las ventas totales en el canal digital en 2023. Este porcentaje es por demás significativo, considerando que el 73% de los consumidores realiza compras tanto en medios digitales como físicos. Sin embargo, solo 6 de cada 10 pequeñas y medianas empresas (pymes) en México venden en línea, lo que indica que aún hay una gran brecha para que más empresas adopten los canales digitales.
México, al convertirse en el país con mayor crecimiento en ventas online retail, seguido de Filipinas y Malasia, demuestra que el mercado está listo para una mayor digitalización. Este entorno convierte al país azteca en un crisol sólido para lanzar y escalar sus operaciones de tienda en línea frente a sus homólogos. Además, este crecimiento sostenido indica que los consumidores están cada vez más dispuestos a adoptar las compras en línea como parte de su vida cotidiana.
Para que más startups y pymes se beneficien del e-commerce, desde mi expertise en las diferentes esferas internacionales y especialmente poniendo el foco en LATAM, considero fundamental considerar varios desafíos apremiantes:
Primero: la educación y capacitación en el uso de plataformas digitales y herramientas de e-commerce son cruciales. Muchas pequeñas empresas pueden no tener el conocimiento o los recursos para implementar y gestionar un canal de ventas en línea eficaz. Aquí las iniciativas de formación y apoyo de entidades gubernamentales y asociaciones comerciales pueden marcar una diferencia significativa.
Segundo: la infraestructura tecnológica debe ser fortalecida. A pesar de los avances en la penetración de Internet y el uso de dispositivos móviles, aún existen áreas en México con acceso limitado a Internet de alta velocidad. Mejorar la infraestructura digital en estas áreas no solo facilitará su acceso, a su vez también impulsará el desarrollo económico regional.