El asociarse con eventos, equipos o personalidades que resuenan con el público permite alinear productos, servicios, presencia, reputación con algo con lo que las personas disfrutan y valoran, generando conexiones emocionales más profundas que trascienden al consumo.
Un ejemplo claro de la efectividad de los patrocinios es el caso de Coca-Cola en los Juegos Olímpicos. La marca ha sido patrocinadora oficial del evento desde 1928 y ha logrado crear una asociación indisoluble entre su producto y el espíritu olímpico. Según datos de la propia compañía, el patrocinio de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 generó un retorno de la inversión del 5.9%, con un valor total de marca de $87,300 millones de dólares.
Uno de los principales beneficios de esta estrategia es el aumento de la visibilidad de marca. Al estar presentes en eventos y actividades populares, las empresas pueden llegar a una audiencia mucho más amplia y diversa que a través de la publicidad tradicional. Además, la exposición en medios de comunicación y redes sociales relacionados con el evento patrocinado multiplica el alcance de la marca.
Otro caso a resaltar es el de Red Bull, que ha construido toda una filosofía de marca alrededor del patrocinio de deportes extremos y eventos de alto impacto. Su producto está asociado con el espíritu aventurero y la superación personal, la marca ha logrado conectar con un público joven y dinámico que valora el riesgo y la adrenalina. Según datos de Statista, Red Bull tuvo ingresos por valor de $6,100 millones de dólares en 2021, convirtiéndose en una de las marcas de bebidas energéticas más exitosas del mundo.
El patrocinio es, sin duda, una herramienta clave para aumentar la visibilidad de la empresa y generar nuevos consumidores potenciales. También juegan un papel importante para asociar la marca con valores positivos y generar un sentimiento de cercanía con los consumidores.
Recientemente, J. García López, grupo 100% mexicano, se sumó a los patrocinios con Triplemanía XXXII, evento de la Triple AAA, celebrando la cultura mexicana en la Lucha Libre con una participación estelar en la que brindó Homenaje en Vida al Vampiro Canadiense, durante su gira de despedida, que concluyó en el Hexadrilátero de la Arena Ciudad de México.