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Estrés financiero, un nuevo invitado en la sala de control de nuestras cabezas

Si eres inversionista, en algún momento te habrás enfrentado a situaciones en las que no pudiste controlar esas emociones negativas que te hicieron tomar decisiones apresuradas.
lun 03 marzo 2025 05:00 AM
Estrés financiero, un nuevo invitado en la sala de control de nuestras cabezas
El estrés financiero funciona como una “nube gris” que invade los espacios mentales y emocionales, afectando nuestra capacidad de tomar decisiones racionales, apunta Julio González. (iStock)

Vi la película de “Intensamente 2” con mis hijos de 3 y 5 años. Mientras los escuchaba reír con las ocurrencias de Alegría, Tristeza, Furia y los demás, yo no podía evitar recordar pláticas con algunos clientes que se parecen mucho a Ansiedad. Si tú eres inversionista, creo que en algún momento te habrás enfrentado a situaciones en las que -como este personaje naranja- no pudiste controlar esas emociones negativas que te hicieron tomar decisiones apresuradas ante las noticias de geopolítica, fluctuaciones en el tipo de cambio, aranceles, etc.

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Para los que no han visto esta película. En "Intensamente 2" (Inside Out 2) nuestras emociones son personajes que trabajan en la sala de control del cerebro. Alegría, Tristeza, Furia, Desagrado y Temor colaboran –o a veces pelean– para tomar decisiones y reaccionar ante los eventos de la vida.

Ahora, imaginemos que llega una nueva emoción: el estrés financiero entra acompañado de Ansiedad en la sala de control. Como un saboteador, comienza a presionar los botones que controla Temor, quien activa alertas sobre deudas, gastos imprevistos, y las caídas en el portafolio de inversión. Esto agita a Furia, quien se queja de la economía y las decisiones tomadas en cuanto a aranceles. Mientras, Tristeza reflexiona sobre lo difícil que parece avanzar. Incluso Alegría, con toda su energía, se siente limitada y ve cada vez más lejos de esas metas financieras que alguna vez se propuso y le hacían tanta ilusión.

El estrés financiero funciona como una “nube gris” que invade los espacios mentales y emocionales, afectando nuestra capacidad de tomar decisiones racionales. Al igual que Riley, la niña en la película, cuando sus emociones entran en caos y afectan su comportamiento, el estrés financiero nos lleva a postergar soluciones y a veces actuar impulsivamente. Como inversionista, esto puede jugarte en contra. Vender tus inversiones de un portafolio bien diversificado en momentos en los que existen minusvalías, puede impedir que estés presente en los momentos de los mayores días de retornos del mercado. Que, como la historia lo ha demostrado, suelen suceder muy cerca de los peores días.

Para una inversión en el S&P500 -que representa las 500 empresas más grandes de Estados Unidos- existe aproximadamente 2% de probabilidad de que haya un día con un retorno de magnitud de 3% o mayor, ya sea del lado negativo o del lado positivo. Sin embargo, una vez que sucede lo anterior, hay aproximadamente un 80% de probabilidad de que suceda un segundo día de estos en los 30 días posteriores.

No obstante, al igual que en "Intensamente 2", el equilibrio emocional puede restaurarse si cada emoción encuentra su lugar y propósito. Esto no es nada fácil, lo más recomendable es buscar ayuda profesional, como un psicólogo. En el caso de las inversiones, ese “psicólogo” se llama asesor financiero.

Es trabajo de los asesores es apoyar a sus clientes no sólo con temas financieros y portafolios de inversión, sino también ser una especie de psicólogo que te auxilie a reconocer y aceptar las emociones. Involucrar la lógica y la calma, y convertir los números en un plan claro que reduzca la sensación de incertidumbre. Brindándote confianza y acercándote a tus objetivos financieros.

Alegría puede volver al volante cuando enfocamos nuestra energía en lo que sí podemos controlar. Como establecer metas realistas y anclarnos a ellas, diversificar nuestras inversiones, tener disciplina de ahorro e inversión, y cuidar el costo de los instrumentos financieros que elegimos.

Pedir ayuda cuando es necesario: Al igual que Riley necesita apoyo, nosotros también podemos buscar orientación de expertos financieros o el respaldo de nuestra red de apoyo emocional.

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Como experto, creo en la importancia de mantener la calma y seguir el curso de nuestras inversiones. Es crucial conservar una perspectiva a largo plazo. Las fluctuaciones del mercado pueden generar ansiedad, pero la clave está en no reaccionar de manera impulsiva. Un enfoque disciplinado y una estrategia de inversión bien planificada pueden contribuir a mitigar el estrés financiero. Al igual que en "Intensamente 2", donde Riley aprende a equilibrar sus emociones, nosotros también podemos aprender a balancear nuestras finanzas e inversiones. Manteniendo la calma, confiando en un plan sólido y pedir ayuda de profesionales que nos orientarán a conseguir nuestras metas financieras.

Gestionar el estrés financiero no significa eliminarlo por completo, sino integrar nuestras emociones para que trabajen a nuestro favor en lugar de ir en nuestra contra. Cada emoción tiene su lugar en el tablero de control, y el equilibrio comienza cuando aprendemos a escucharlas y a usarlas sabiamente.

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Nota del editor: Julio González es Business Development Manager at Vanguard Latin America. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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