Más allá de filias o fobias, y sin regatear el mérito del incremento en las afiliaciones, conviene hacer algunas precisiones que el comunicado oficial omite o pasa por alto.
El número reportado puede estar inflado por la inclusión de trabajadores de plataformas digitales. La reforma en este tema establece que estos trabajadores se afilian al inicio del periodo; sin embargo, al finalizarlo, aquellos que no alcanzan un ingreso equivalente al salario mínimo son dados de baja.
Para dimensionar este fenómeno, conviene recordar que, según datos del propio IMSS, al segundo mes de la prueba piloto obligatoria para plataformas digitales se registraron 980,000 personas, de las cuales solo 133,000 superaron el umbral del salario mínimo y se consolidaron como puestos de trabajo formales.
Esta gestión para obtener cifras netas del plan piloto aún se encuentra en proceso de calibración por parte del IMSS y las autoridades laborales, lo cual representa un reto metodológico importante para reportar las afiliaciones de manera precisa. Hubiera sido pertinente aclarar este punto tanto en el comunicado como en la mañanera.
Por otro lado, los datos del IMSS no reflejan necesariamente la totalidad del mercado laboral mexicano. Si bien las cifras que publica el instituto son las más oportunas en materia de empleo, según el Inegi, más del 60% de las personas económicamente activas no están registradas en ninguna institución de seguridad social. Así, los datos del IMSS constituyen solo una pieza del complejo rompecabezas laboral del país, pero no una muestra representativa del empleo total.