El interés de los medios se saturó por otros conflictos geopolíticos, incluidos los relacionados con la Copa del Mundo, hasta que los terremotos sucedidos el pasado miércoles trajeron de vuelta la ineficiencia del Estado de Venezuela.
La falta de datos, transparencia y credibilidad nacional hacen de la verificación de información un desafío desproporcionado. De acuerdo con un informe de la Red de Práctica Humanitaria de 2022 , la ayuda humanitaria que llega a Venezuela es escasa en función de las cantidades de recursos que realmente se necesitan. El reporte señala que Venezuela solo recibe la tercera parte de los fondos internacionales que solicita; de manera análoga, el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas revela que el 32% de la población se encuentra en inseguridad alimentaria.
La Red de Práctica Humanitaria explica asimismo que la falta de información es una responsabilidad del gobierno venezolano, que ha impedido que los mecanismos de transparencia arrojen estadísticas para hacer evaluaciones sociales asertivas y correctamente dimensionadas.
Los esfuerzos de la sociedad civil de recolectar información estadística sobre demográficos venezolanos son valiosos, pero en escenarios como estos resultan insuficientes para calcular las pérdidas humanas y materiales. La verificación en tiempo real es vital para mitigar los efectos de la desinformación, que puede ser riesgosa para la integridad de la población después de siniestros impredecibles, como los sismos de alta intensidad.
Un fenómeno interesante es la coordinación que ha surgido en redes sociales para la búsqueda de personas desaparecidas. Esta lista que circula en redes como X y las agrupadas en META, ha funcionado como un directorio de búsqueda potenciado por influencers y usuarios regulares de dichas plataformas. Es visible la coordinación entre actores de la sociedad civil y organizaciones no gubernamentales para atraer ayuda humanitaria. Perfiles verificados publican constantemente requerimientos de alimentos no perecederos, herramientas, medicinas y material médico, así como lugares con credibilidad cívica para resguardar dichos víveres.
Si bien existe un sentimiento de solidaridad hacia Venezuela en redes sociales, es importante recalcar que los esfuerzos coordinados de usuarios y ONG no sustituyen la responsabilidad del Estado en Venezuela. La acción de verificación de sobrevivientes y víctimas mortales la sostienen actualmente las plataformas digitales, en compensación por la ausencia de transparencia del Estado. En el momento que este texto se escribe, Delcy Rodriguez declaró que la cifra de víctimas por los terremotos ascendía a los 1,400 muertos, casi el triple que la actualización del día anterior.