Publicidad
Revista Digital
Publicidad

Los números que explican por qué el T-MEC no se puede descarrilar

México exportó 298,157 millones de dólares a Estados Unidos en la primera mitad del año, un aumento de 12.95% anual y el valor más alto registrado para un primer semestre.
numeros comercio mexico estados unidos
La distancia estructural es evidente y no está basada en decretos ni preferencias políticas, sino que se ha construido con décadas de integración productiva real. (Foto: iStock. )

En medio de revisiones anuales, aranceles adicionales, ruido político y titulares de crisis, el primer semestre de 2026 dejó cifras históricas en el comercio bilateral entre México y Estados Unidos: superó los 493,734 millones de dólares entre enero y junio; un crecimiento de 14.36% respecto al mismo periodo de 2025 y que equivale a 2,727 millones de dólares de intercambio por día.

Considero que esto es una señal clara de que la integración productiva entre ambos países tiene una profundidad que ninguna negociación puede desmantelar de un plumazo.

Publicidad

México exportó 298,157 millones de dólares a Estados Unidos en la primera mitad del año, un aumento de 12.95% anual y el valor más alto registrado para un primer semestre. Al mismo tiempo, las importaciones mexicanas desde Estados Unidos alcanzaron los 195,577 millones de dólares. Esto generó un déficit comercial para Estados Unidos con México de 102,581 millones de dólares en lo que va del año, 6.6% más que el mismo periodo de 2025.

Más allá del déficit, la participación es lo que me llama la atención: México se mantuvo como el primer socio comercial de Estados Unidos, concentrando el 16.5% de su comercio total.

Como proveedor, las importaciones mexicanas representaron el 17.1% del total de compras estadounidenses (la mayor participación entre todos sus socios), seguido por Canadá (11.5%), Taiwán (7.8%), China (7.4%) y Vietnam (7.1%).

La distancia estructural es evidente y no está basada en decretos ni preferencias políticas, sino que se ha construido con décadas de integración productiva real: fábricas que comparten insumos en ambos lados de la frontera, cadenas de valor donde un componente puede cruzar la frontera hasta 17 veces antes de convertirse en producto terminado y una geografía que ningún otro país del mundo puede replicar.

Cuando se habla de revisar el T-MEC, se habla de renegociar las reglas de esa integración, no de deshacerla. Desarmarla no está en las manos de ningún negociador. Dicho esto, las revisiones anuales no son irrelevantes: la incertidumbre tiene costos reales. Inversiones que se posponen, contratos que se replantean, cadenas de suministro que buscan opciones alternativas mientras no hay claridad sobre el horizonte del tratado.

Cada ronda de negociación que termina sin acuerdo es otro trimestre de señales mixtas para el exportador mediano que necesita planear a dos o tres años.

El propio representante comercial de la Casa Blanca ha reconocido que el déficit con México genera menor preocupación que el de China, lo cual es consistente con lo que los datos muestran: la relación comercial con México funciona de manera distinta y más integrada que la relación con cualquier otro socio.

Publicidad

México es más que un proveedor, es un socio de manufactura.

Me parece que lo que el primer semestre de 2026 confirma es que México llegó a la mesa de revisiones con el mejor argumento posible: los números.

No hay narrativa política que compita con esos 493,734 millones de dólares de intercambio en seis meses. No hay tesis sobre déficits o desequilibrios que resista el dato de que México es, por amplio margen, el principal socio comercial de la economía más grande del mundo.

Es cierto que el T-MEC se está renegociando, pero la integración que el tratado formalizó lleva tres décadas construyéndose y no se negocia en una sala de juntas.

Sigo creyendo que se negocia en cada fábrica, en cada cadena de suministro, en cada empresa exportadora que certifica origen y cruza la frontera todos los días. Ese es el T-MEC que no se puede descarrilar.

_____

Nota del editor: Martín Pustilnick es Co-Founder y CEO de MUNDI , la compañía de servicios de financiamiento especializados en comercio internacional para todo tipo de exportadores mexicanos. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

Publicidad

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad