Reza Pahvali, la biografía del príncipe iraní que se quedó sin el trono
El príncipe se ha convertido en una de las principales voces de la diáspora iraní, pero aún no es claro si dentro del país tiene la credibilidad suficiente como para gobernar.
En una columna en el Washington Post el sábado por la noche, Reza Pahlavi había agradecido al presidente Donald Trump por el ataque llevado a cabo horas antes. (FOTO: Kevin Dietsch/Getty Images)
Reza Pahvali, el hijo mayor del último sha de Irán, se ha posicionado como un líder potencial en una eventual transición democrática en este país, al que no ha vuelto desde la revolución islámica en 1979.
El foco volvió a ponerse sobre el expríncipe heredero después de que muchos manifestantes gritaran "Pahlavi volverá" en las recientes manifestaciones en Irán. El hombre, de 65 años, llamó a los iraníes a manifestarse y a que se celebraran protestas en todo el mundo.
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“Es decir, quienes protestan verían en Pahlavi no tanto y necesariamente un futuro rey como el guía aceptado de una transición a la democracia”, señala un análisis del Barcelona Center for International Affairs (CIDOB) sobre la figura de Pahvadi.
El foco volvió a ponerse sobre el expríncipe heredero después de que muchos manifestantes gritaran "Pahlavi volverá" en las recientes manifestaciones en Irán.(FOTO: Omer Messinger/Getty Images)
Un día después del inicio de la operación estadounidense e israelí contra Irán, Pahvalí llamó a los iraníes a manifestarse para celebrar la muerte del ayatolá Ali Jamanei, quien era el líder supremo del país y gobernó con mano de hierro desde 1989.
Radicado en Estados Unidos, pidió a Washington que interviniera directamente en apoyo a los iraníes para derrocar al poder.
"Estoy aquí para garantizar una transición a una futura democracia secular", dijo Pahlavi a la prensa en Múnich en febrero. "Ha llegado la hora de poner fin a la república islámica", agregó, y volvió a pedir "ayuda" a Trump.
"Les pido que, preservando su seguridad, expresen su satisfacción y apoyo a la aniquilación de la República Islámica mediante cánticos nocturnos, y que griten sus demandas para el futuro de Irán", escribió Pahlavi, de 65 años, en un comunicado publicado en X en ingles y farsi.
"Estoy aquí para garantizar una transición a una futura democracia secular", dijo Pahlavi a la prensa en Múnich en febrero. "Ha llegado la hora de poner fin a la república islámica", agregó. (FOTO: RYAN MURPHY/AFP)
"Mi fuerza viene de su fuerza y de su apoyo", escribió.
En una columna en el Washington Post el sábado por la noche, Reza Pahlavi había agradecido al presidente Donald Trump por el ataque llevado a cabo horas antes y reafirmado que estaba dispuesto a dirigir una transición de poder en Irán.
Aseguró que se trataría únicamente de un papel transitorio, después de haber sido criticado por quienes temen que restablezca una monarquía.
Trump, sin embargo, dijo que no espera que Pahlavi encabece un eventual nuevo gobierno en Irán.
"Alguien en ei intierior (de Irán) sería mucho más adecuado. Él parece una persona muy amable, pero para mí sería alguien que esté adentro, que ya sea popular. Tenemos gente así, gente más moderada que esos radicales lunáticos", dijo Trump este martes en el Despacho Oval.
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Biografía y vida familiar
Reza Ciro Pahlavi nació en 1960 en Teherán como el hijo mayor de Mohammad Reza Pahlavi, Sha de Irán desde 1941, y de la emperatriz consorte Farah Diba Pahlavi. Tuvo tres hermanos: la princesa Farahnaz (1963), el príncipe Ali Reza (1966) y la princesa Leila (1970).
Es nieto del fundador de la dinastía familiar, Reza Pahlavi, anteriormente llamado Reza Khan, antiguo general de cosacos y primer ministro. En 1925, cuando ya era el hombre fuerte del país, había conseguido que el Majlis depusiera al último emperador de la dinastía Qajar, Ahmad Shah, y le entronizara él.
En 1941, en plena Segunda Guerra Mundial, Reza fue obligado a abdicar por el Reino Unido y la URSS a causa de sus simpatías proalemanas, dejando en el trono a su hijo Mohammad Reza, un joven de 21 años.
Pahvali fue nombrado príncipe heredero del trono iraní en 1967, un hecho que coincidió con la autocoronación de su padre como monarca imperial del país.
El 16 de enero de 1979, después del triunfo de la revolución islamica encabezada por Jomenei, el sha reunió a su familia, se montó en un avión y abandonó Irán. Entonces, el joven príncipe heredero, mientras se adiestraba como cadete de la Fuerza Aérea Imperial en la Base Reese que la Fuerza Aérea de Estados Unidos tenía en Lubbock, Texas, dejó inconclusos estudios. En 1979, inició en el Williams College de Williamstown, Massachusetts, unos estudios que tampoco terminó.
Pahvali fue nombrado príncipe heredero del trono iraní en 1967, un hecho que coincidió con la autocoronación de su padre como monarca imperial del país.(FOTO: Central Press/Getty Images)
Se trasladó al año siguiente a Egipto, país que había acogido a su padre, entonces enfermo de un cáncer avanzado. Reza estudió Ciencia Política en la Universidad Americana de El Cairo.
Tras la muerte de su padre, en 1980, Pahdavi fue nombrado rey legítimo de Irán con el nombre de Reza Shah II.
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Después del asesinato del presidente egipcio Anwar al-Sadat en octubre de 1981, los Pahlavi abandonaron Egipto y fijaron su residencia en Estados Unidos, donde fueron recibidos con los brazos abiertos por el republicano Ronald Reagan.
Está casado desde 1986 con Yasmine Etemad-Amini, hija de un empresario activo en el Partido Constitucionalista de Irán, uno de los grupos de la oposición monárquica en el exilio. Tienes tres hijas, las princesas Noor Zahra, Iman Laya y Farah Mitra.
Pahlavi ha intentado en varias ocasiones regresar a Irán, ya sea para reinstaurar la monarquia o, más recientemente, para encabezar un gobierno de transición, pero ha fracasado en todas las ocasiones.
Pehvali ha intentado volver a Irán en varias ocasiones. (FOTO: Mario Tama/Getty Images)
Una figura polémica
Pahlavi se proclama "defensor de un Irán secular y democrático", alguien que "no descansará hasta que Irán tenga un Gobierno nacional, democrático y elegido por el pueblo".
Sin embargo, es una figura divisiva, sobre todo dentro de la oposición iraní.
Pahlavi ha sido criticado por su apoyo a Israel, adonde realizó un viaje muy publicitado en 2023. La visita fracturó su intento de unificar a los disidentes al interior de Irán.
Pahlavi ha fracasado desde hace décadas para reunir a los distintos sectores opositores, no solo los monárquicos y conservadores, en torno a su figura y poder librar así una "resistencia nacional" efectiva contra la República Islámica.
Pahlavi ha fracasado desde hace décadas para reunir a los distintos sectores opositores, no solo los monárquicos y conservadores, en torno a su figura.(FOTO: Win McNamee/Getty Images)
Se ha mostrado muy crítico con la represión bajo la república islámica pero nunca se ha distanciado de los abusos cometidos durante la época de su padre en el poder.
Mohammad Reza reinó en Irán entre 1941 y 1979, cuando triunfó la revolución islámica.
“Sobre el papel, Mohammad Reza Pahlavi era la cabeza de una monarquía constitucional que celebraba elecciones legislativas pluralistas con regularidad y respetaba el imperio de la ley. En la práctica, los procesos electorales estaban viciados por el fraude, la corrupción y la falta de competitividad real entre partidos, y el Sha se desenvolvía como un monarca fuertemente ejecutivo, prácticamente absoluto”, indica el CIDOB.
Mohammad Reza lanzó la Revolución Blanca en 1963, una serie de reformas para transformar y modernizar el Estado Imperial en un sentido occidentalizador. El Sha apostaba por la reforma agraria, la industrialización, la mejora del transporte, la privatización de empresas estatales, la erudición de enfermedades, la emancipación de la mujer —que adquirió derecho al voto— y la alfabetización.
Pahlavi suele destacar los logros de estas reformas, como el aumento del PIB per cápita. Sin embargo, la Revolución Blanca también despertó el antagonismo de los clérigos politizados del Islam chií, liderados por el ayatolá integrista Ruhollah Jomeini.
La resistencia por aquellas reformas de corte secularizador y el malestar de sectores no religiosos se encontraron con la intransigencia del Sha, cuyo gobierno acentuó entonces el autoritarismo y tomó un cariz abiertamente policíaco. El rostro de esta vertiente represiva de la monarquía era la SAVAK, la policía secreta del Estado imperial.