Françoise Beaufays, investigadora líder de Google Research muestra ante la audiencia del evento AI in Action 2019 la ventana de un chat en la pantalla. En este chat está instalado el teclado de Google, Gboard; se muestra cómo cuando la persona escribe abajo aparecen palabras sugeridas y el software es capaz de anticipar incluso qué emojis va a usar.
Estas predicciones son producto de un modelo llamado Federated learning, explica la investigadora.
“El modelo fue probado en Gboard, que ha sido descargado por 1,000 millones de usuarios, porque nos permite predecir el texto pero con la privacidad desde el diseño. Lo que hacemos en federated learning es modelar la inteligencia artificial a partir de datos públicos de la red, después se toman datos de los usuarios pero se quedan en su equipo, no se procesan fuera y se empatan con los datos públicos para crear un modelo promedio. La IA aprende de todos estos datos en un servidor y va haciendo iteraciones constantes”, explica Beaufays a la audiencia en las oficinas de Google.
Beaufays advierte que lo que refleja este modelo es la capacidad de inteligencia artificial se puede lograr en un smartphone; sin embargo, según la investigadora, el modelo demuestra que la máquina puede aprender del usuario de modo privado.
La clave, según Beaufays, es que el procesamiento de los datos se realiza al 100% en el equipo y no es necesario que los sets de datos individuales de un usuario vayan a la nube a un servidor para consultar información.