“Las empresas deben evaluar el costo de envío que les va a generar una venta, pues muchas veces éste puede ser un poco más elevado que el producto en sí, lo que merma en las ganancias de las empresas”, puntualizó Pierre Claude-Baisse, presidente de la AMVO.
Para ello, los expertos recomiendan que las empresas se enfoquen en crear una estrategia mixta en la operación, donde los departamentos de ventas que operaban offline fortalezcan el canal en línea.
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“En el tema de insumos se debe evaluar el costo asociado del envío y saber los costos de los proveedores de paquetería actualizados, o sea como empresa debo evaluar si la venta online me genera un precio competitivo y si sí, entonces hacerlo, pero si no mejor no venderlo en línea, pues por mucho que quiera vender tal vez a Mérida, pero yo estoy en Guadalajara y el envío genera un incremento importante en el precio final, sencillamente no me van a comprar”, dijo Gerardo Brehm, director de Marketing en GS1.
De acuerdo a un estudio de LinkedIn, titulado el Panorama de las Ventas en Línea, las ventas disminuyeron en el país 49% con respecto a febrero de 2020. Lo que ha generado que el valor agregado de este tipo de ventas se priorice de distinta manera a como se hacía antes de la pandemia, pues ahora 40% de los usuarios buscan que el retorno de la inversión sea inmediato, lo que deja fuera a muchos productos de lujo o gourmet en estos canales de venta.
De acuerdo con el estudio, 64.2% de las pequeñas empresas ya venden en internet y de éstas un 10.2% venden solamente en línea, mientras que 89.8% ocupan distintos canales en línea para vender.