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Repartidor de apps: Cuánto gana, qué impuestos paga y qué prestaciones tiene

Casi el 70% de los repartidores no tiene acceso a seguridad social o servicios médicos; a pesar de que la tasa impositiva que pesa sobre ellos es mayor que sectores como el minero o el farmacéutico.
mar 22 febrero 2022 11:10 AM
Repartidores ganan poco, pagan impuestos, contador y no tienen ni seguro social
Los pocos repartidores que cuentan con acceso a IMSS es porque tienen un segundo empleo o porque un familiar los inscribió.

En promedio, los repartidores de aplicaciones como Uber Eats o Didi Food ganan 2,085 pesos por semana, de acuerdo con Oxfam.

Tomando como referencia la línea de pobreza para agosto de 2021 del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, el 55% de los repartidores encuestados por Oxfam no contaría con ingresos suficientes para satisfacer sus necesidades básicas, ni las de sus dependientes.

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Y, aún así, los repartidores de apps pagan más impuestos que algunos de los sectores económicos más grandes en México.

Las personas repartidoras deben declarar ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) un impuesto de 8%. De acuerdo con el International Tax Review, cita Oxfam, sectores económicos con grandes ganancias pagan tasas impositivas menores que ellos.

Antes no nos retenían lo de la propina, últimamente ya nos están quitando también impuestos de las propinas que nos caigan
Erina, repartidora de 20 años, entrevistada por Oxfam

El sector minero, por ejemplo, paga entre el 6.2 y el 6.9%, el farmacéutico, entre el 1.3 y 5%; y el manufacturero, entre el 1.2 y el 5% dependiendo de la industria. Esto quiere decir que las personas repartidoras pagan entre 1.1 y 6.8% más de impuestos que los grandes sectores económicos.

Además, los repartidores deben contratar un contador que les brinde asesoría para realizar correctamente su declaración, según los testimonios recabados en el reporte ‘Este futuro no applica’ de Oxfam.

“El reporte muestra la desconfianza que tienen las personas repartidoras con las empresas, pero también con el Gobierno, a quien perciben como una institución lejana, que no garantiza derechos y captura rentas a través de los impuestos que les cobran”.

Pero pese a la contribución que hacen los repartidores a las arcas públicas, estos trabajadores no ven ningún beneficio, pues muchos de ellos no cuentan ni siquiera con acceso a servicios médicos o seguridad social.

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No hay seguridad social o acceso a servicios médicos

Las aplicaciones no dan seguridad social a los repartidores y quienes tienen acceso al Instituto de Mexicano de Seguridad Social, por ejemplo, es porque cuentan con otro trabajo o tienen el seguro facultativo por ser estudiantes.

“Sería lo mejor, principalmente un ingreso fijo, porque los horarios varían mucho por la demanda, por los días, por lo demás, pero un ingreso fijo sí me gustaría y, desde luego, una prestación, principalmente médica”, cuenta Ernesto, un repartidor de 59 años.

Según la encuesta de Oxfam, el 69% de los repartidores entrevistados no tiene acceso a seguridad social o servicios médicos.

Entre quienes sí tienen seguridad social, 17% es gracias a que tienen otro trabajo, 7% porque otro familiar los inscribió, el 4% porque se inscribió por cuenta propia, en 2% tiene un seguro médico privado contratado con la app y otro 2% tiene un seguro privado por cuenta propia.

Para empresas como Uber Eats o Didi Food no sería muy caro proporcionar seguridad social a sus “socios” repartidores. Pues de acuerdo con miembros de Oxfam, “si cobraras un impuesto de 3.5% a Uber, podrías pagar el seguro de todos los repartidores durante 5 años”.

Uber sí sabe reducir su carga fiscal

Los beneficios antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones (EBITDA) de Uber se dispararon 80% en el segundo trimestre de 2021, en comparación con el mismo trimestre de un año previo.

Pero, según un reportaje de Business Insider, de mayo de 2021, Uber utilizó 50 empresas fantasma en Holanda para reducir su carga fiscal global sobre casi 6,000 millones de dólares en ingresos. Con este mecanismo, la empresa obtendrá una exención de impuestos de mil millones de dólares cada año durante las próximas dos décadas.

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