Durante 2025, sus acciones sumaron casi un 65% de incremento, el crecimiento más fuerte entre las Siete Magníficas impulsado por el éxito de la familia de modelos de IA Gemini 3 y por la consolidación de Google Cloud como un motor de crecimiento rentable.
Gemini 3, la versión más reciente de la plataforma de inteligencia artificial de Google, no solo ha superado en múltiples métricas a competidores importantes como ChatGPT, sino que ha ganado tracción masiva: sus algoritmos ahora sirven a cientos de millones de usuarios y se integran en productos que abarcan desde búsquedas hasta aplicaciones empresariales.
Según los voceros de Apple, tras evaluar múltiples opciones, llegaron a la conclusión de que la tecnología de Google ofrecía “la base más capaz” para sus necesidades, abriendo la puerta a experiencias más personalizadas y contextuales para los usuarios de iPhone, por ello la incorporación de la herramienta Gemini.
Si bien Apple mantiene sus exigentes estándares de privacidad y ejecución local, esta colaboración supone un reconocimiento implícito del liderazgo tecnológico de Alphabet en IA. Para Google es una expansión de su modelo, presente en cientos de millones de dispositivos a nivel global, lo que multiplica indirectamente el alcance de Gemini.
Uno de los principales factores que impulsa esta fiebre con la compañía es que la unidad de Google Cloud ha evolucionado de un negocio tradicional de infraestructura a una plataforma de servicios centrada en IA para empresas, con un crecimiento de ingresos robusto y un catálogo de contratos por cobrar que se cuenta en decenas de miles de millones.
Parte de este impulso proviene de la creciente demanda de servicios de cómputo de alto rendimiento y herramientas de análisis basadas en IA, sectores que han visto aceleración en adopción a medida que la inteligencia artificial se incorpora a procesos empresariales críticos.
En segundo término, Alphabet ha sabido capitalizar su ecosistema global con IA, esto significa que su buscador, YouTube y sus servicios digitales tienen este tipo de herramienta integrada.
Además la compañía ha ampliado la venta de sus propios chips TPU (Tensor Processing Units), originalmente reservados para uso interno, a terceros, lo que ha abierto nuevas fuentes de ingreso y aumentado la relevancia de su arquitectura tecnológica frente a proveedores como Nvidia, hasta ahora dominante en hardware de IA.