“La tecnología permite ver lo que antes era invisible”, señalaron los participantes, al explicar cómo el uso de IA, machine learning y plataformas de salud digital está cerrando brechas estructurales que la medicina tradicional no logró resolver.
Empresas como Oova aprovechan el análisis de datos hormonales en tiempo real para anticipar trastornos reproductivos y metabólicos antes de que se manifiesten clínicamente. A través de pruebas caseras combinadas con plataformas digitales, la compañía construye modelos predictivos que permiten detectar desbalances hormonales, optimizar tratamientos de fertilidad y ofrecer recomendaciones personalizadas, trasladando el diagnóstico desde el consultorio hasta el día a día de las pacientes.
Por su parte, Beacon Biosignals aplica modelos computacionales y técnicas avanzadas de Inteligencia Artificial para interpretar señales biológicas extremadamente complejas, como patrones neurológicos y biomarcadores digitales, que tradicionalmente eran difíciles de medir o correlacionar con enfermedades específicas. Este enfoque permite identificar anomalías de manera temprana, mejorar la precisión diagnóstica y diseñar terapias más específicas para condiciones que afectan de forma diferenciada a las mujeres.
Mientras que Dexcom impulsa una nueva generación de sistemas de monitoreo continuo que transforman al cuerpo en una fuente permanente de información clínica. Sus dispositivos recogen datos biométricos las 24 horas que al integrarse con aplicaciones y plataformas de análisis, permiten a médicos y pacientes tomar decisiones más informadas, ajustar tratamientos en tiempo real y prevenir complicaciones antes de que se conviertan en emergencias médicas.
En conjunto, estas tecnologías pretenden redefinir el modelo de atención médica, pasando de uno reactivo y esporádico a uno predictivo, personalizado y basado en datos, donde la salud de las mujeres deja de depender exclusivamente de visitas ocasionales al médico y pasa a gestionarse de manera continua, inteligente y conectada.
Más allá de los avances técnicos, el mensaje del panel fue que invertir en tecnología para la salud de las mujeres no solo salva vidas, también crea nuevos mercados, nuevos modelos de negocio y una economía de la salud más equitativa y sostenible.