Por otra parte, TCL aportará las ventajas de su presencia global a nivel de manufactura, lo cual representa una solidez en la cadena de suministro, de acuerdo con analistas del sitio TipRanks.
Cabe resaltar que este movimiento no implica a ninguna otra vertical de negocio de Sony, por lo que ni la categoría de cámaras, la de videojuegos (PlayStation) o la de producción de cine o música se verán afectadas.
Kimio Maki, director ejecutivo de Sony, dijo que la fusión de ambas empresas les permitirá “crear un nuevo valor para el cliente en el sector de entretenimiento en el hogar ofreciendo experiencias audiovisuales aún más cautivadoras a clientes de todo el mundo”.
Se espera que la nueva empresa mantenga las marcas “Sony” y “Bravia” para los productos resultantes de la fusión. Sin embargo, también representa la posibilidad de que los exista una serie de televisores Bravia más económicos bajo la fabricación de TCL.