Adobe: del estudio personal a la cocreación con IA
Adobe representó durante años el estándar incuestionable de software creativo profesional con Photoshop como su principal bandera. Sin embargo, en el mercado surgieron herramientas como Canva, que ofrecieron a los usuarios interfaces simples y colaboración en la nube; a ello se sumaron sistemas generativos que cambiaron las reglas del juego.
La respuesta de Adobe fue pragmática, pues en lugar de competir contra la ola de la IA generativa desde fuera, la convirtió en su aliada e incluso en su nueva arma principal.
Con Adobe Firefly, su modelo de IA integrado en Creative Cloud, la compañía transforma su oferta tradicional en un sistema de cocreación donde el usuario ya no parte de un lienzo en blanco, sino de propuestas generadas por algoritmos. Esta tecnología, capaz de crear imágenes, aplicar efectos o realizar llenado generativo dentro de Photoshop y otras aplicaciones, acelera procesos que antes dependían de horas de práctica técnica, redefiniendo el rol del profesional creativo.
Pero no fue la única reconfiguración, la empresa también lanzó Acrobat Studio con IA, donde los PDFs dejan de ser archivos estáticos y se convierten en espacios interactivos en los que la IA puede resumir, responder preguntas o generar ideas a partir del contenido cargado.
La estrategia funciona. En su reporte del cuatro trimestre de 2025, Adobe informó resultados récord con 23,770 millones de dólares en ingresos y un crecimiento de 11% interanual, así como más de 10,000 millones de dólares en flujos de efectivo operativos, cifras que la empresa atribuye a la creciente adopción de sus herramientas impulsadas por IA.