En paralelo, la compañía renovó su familia Edge, que continúa funcionando como la gama alta de volumen dentro del portafolio, con modelos escalonados que combinan diseño delgado, pantallas AMOLED de alta resolución, baterías de gran capacidad y procesadores Snapdragon de la serie 7 orientados al rendimiento premium competitivo.
Dentro de esta línea, variantes como Edge y Edge Fusion permiten cubrir distintos niveles de precio dentro del segmento alto, manteniendo el enfoque en cámaras de alta resolución, certificaciones de resistencia y acabados estilizados.
Esta fragmentación permite además cubrir múltiples escalones de precio dentro del mismo segmento de alto valor, evitando competir directamente en un único flagship contra Apple o Samsung.
Internamente, la compañía sostiene que la evolución del portafolio responde también a un cambio demográfico. Más del 60% de sus consumidores actuales tiene menos de 35 años, un público más receptivo a diseño, colaboraciones de marca y experiencias diferenciadas que a especificaciones puramente técnicas.
Por eso el uso de materiales poco convencionales y asociaciones con marcas externas, una estrategia que construye valor simbólico en el producto, de acuerdo con Rangel.