El servicio, denominado Uber Air powered by Joby, permitirá combinar trayectos terrestres —por ejemplo en Uber Black— con vuelos eléctricos de alta velocidad en una misma reserva, dentro de una experiencia multimodal gestionada desde la aplicación.
La aeronave desarrollada por Joby está diseñada para transportar hasta cuatro pasajeros y será operada por un piloto comercial certificado. Utiliza seis hélices basculantes que le permiten despegar y aterrizar verticalmente, como un helicóptero, y luego transicionar a vuelo horizontal, como un avión. Puede alcanzar velocidades de hasta 320 kilómetros por hora y recorrer aproximadamente 160 kilómetros con una sola carga.
Según la compañía, el modelo está pensado para entornos urbanos, con múltiples sistemas redundantes de seguridad y un perfil acústico considerablemente más silencioso que el de un helicóptero tradicional.
El anuncio representa un nuevo capítulo en la apuesta de Uber por la movilidad aérea urbana, una estrategia que comenzó años atrás con su división Elevate —posteriormente adquirida por Joby en 2021— y que buscaba sentar las bases tecnológicas y regulatorias para este tipo de operaciones. Desde entonces, ambas empresas han trabajado en simulaciones de demanda, integración con infraestructura terrestre y procesos de certificación.
En el caso de Estados Unidos, la entrada en operación comercial depende de la certificación final de la Federal Aviation Administration (FAA). Joby ha informado que ya ha completado más de 80,000 kilómetros de vuelos de prueba y que se encuentra en la fase final del proceso regulatorio. Tras Dubái, la compañía prevé expandirse a mercados como Nueva York, Los Ángeles, Reino Unido y Japón, aunque las fechas dependerán de las autorizaciones locales.