El estudio Servicios de transporte: una plataforma para la participación económica de las mujeres en México y Brasil, elaborado por Oxford Economics estima que el desarrollo de los servicios de movilidad por aplicación podría aumentar entre 2.5% y 3.5% la participación femenina en la fuerza laboral en México.
Para las mujeres que trabajan en estas plataformas, el principal atractivo radica en la posibilidad de organizar su propio horario. Jimena Rodríguez, por ejemplo, comenzó a trabajar como repartidora hace dos años, cuando su hijo entró a la primaria. Madre soltera y sin una red de apoyo cercana, encontró en el reparto una forma de generar ingresos sin abandonar sus responsabilidades de cuidado.
“Puedo ir por mi hijo a la escuela y luego volver a conectarme. Eso en un trabajo tradicional sería muy complicado”, cuenta.
El acoso, un problema frecuente en plataformas
Sin embargo, la experiencia de las trabajadoras en plataformas también incluye riesgos. Jimena relata que en ocasiones trabaja por la noche y enfrenta comportamientos inapropiados por parte de algunos clientes.
“A veces te coquetean o te dicen cosas fuera de lugar. Una intenta ignorarlo y terminar la entrega rápido”, explica.
El estudio Conectadas al cambio: por un trabajo justo para las mujeres en plataformas digitales, desarrollado por la red de mujeres UNIDAS indica que siete de cada diez trabajadoras de plataformas han sufrido acoso o violencia por parte de usuarios.
Sofía López, conductora en aplicaciones de movilidad, agrega que el acoso se suma a que el proceso de denuncia aún tiene áreas de mejora. Cuando ocurre un incidente, el primer contacto para reportarlo suele realizarse a través de un sistema automatizado dentro de la aplicación.
“Hablas primero con un bot y solo después, si el caso escala, entra una persona. A veces no sabes qué pasó con el pasajero”, comenta.