“Los jóvenes que pasan más de tres horas al día en redes enfrentan el doble de riesgo de presentar problemas de salud mental, incluidos síntomas de depresión y ansiedad. A ello se suma que el uso es prácticamente universal entre adolescentes y que una tercera parte reporta estar conectada casi constantemente”, argumentó el departamento de salud de EU.
Los primeros servicios digitales ofrecían interacción, pero las redes actuales cuantifican esa interacción de forma obsesiva.
“Likes, streaks, contadores de vistas, indicadores de escritura, número de reproducciones, badges, rankings implícitos y métricas visibles convierten la experiencia en una secuencia de pequeñas evaluaciones públicas. Eso ancla por dos vías. La primera es emocional, porque el usuario regresa a comprobar respuesta, aprobación o rechazo. La segunda es identitaria, porque el perfil deja de ser sólo una cuenta y se vuelve un archivo vivo de reconocimiento social”, precisó Fernández.
Desde la perspectiva de experiencia de usuario, ese cruce es crucial. Un diseñador puede alegar que el autoplay “reduce fricción”, que el scroll infinito “mejora continuidad” o que las notificaciones “facilitan reenganche”, pero esas formulaciones ya no son inocentes. Reducir fricción también puede significar eliminar los momentos en que una persona se preguntaría si quiere seguir ahí.
Hablar de “adicción” ayuda a nombrar una experiencia cotidiana para millones de usuarios que sienten ansiedad cuando no revisan el teléfono o pierden la noción del tiempo al deslizar contenido.
La Organización Mundial de la Salud, por su parte, sí reconoce el gaming disorder en la ICD-11, pero no ha hecho lo mismo con el uso problemático de redes sociales, que tiene una constante distracción.
En números de a cuanto contenido está expuesta la población, el Observatorio del Instituto para el Futuro de la Educación advirtió en 2025 que cada minuto se suben cerca de 16,000 videos a TikTok, se reproducen 138.9 millones de reels en Instagram y Facebook y se generan más de 3 millones de visualizaciones en YouTube.