La verdadera ola china comenzó a tomar forma cuando Huawei dejó de ser el retador natural de Samsung. The CIU recuerda que, tras el bloqueo que le impidió usar con normalidad los servicios de Google, Huawei dejó libre una parte importante del mercado.
“Luego, en 2021, LG cerró su división móvil con una huella cercana a 15%. Entre ambos eventos, más de un tercio del mercado quedó competible”, apuntó The CIU.
En ese momento marcas como Xiaomi, OPPO, vivo, Honor, realme e incluso OnePlus encontraron una ventana para entrar o reforzar su presencia en el país.
“La pandemia aceleró todo, ya que el teléfono dejó de ser solo un aparato para comunicarse y se convirtió en una herramienta de trabajo, educación, entretenimiento, banca, comercio y acceso general al ecosistema digital”, precisó Galván.
En paralelo, el usuario mexicano empezó a subir su gasto promedio, no necesariamente para comprar el equipo más caro, sino para adquirir uno claramente mejor. The CIU ubica ese cambio desde 2021, cuando la gama media ya representaba 63% del mercado; hacia 2024, la firma hablaba ya de una clara preferencia por equipos de gama media y alta, mientras la gama baja seguía perdiendo peso.
Ese cambio de hábitos explica por qué unas marcas chinas sí despegaron y otras no. El gran error de análisis es pensar que el mercado mexicano premia únicamente el precio bajo, pues el usuario sí busca tener mejoras en la cámara, memoria y procesador a la hora de adquirir un smartphone nuevo, de acuerdo con los especialistas.