En su propio reporte, Spotify dijo que todos sus indicadores clave estuvieron en línea o por encima de su guía, una forma corporativa de decir que cumplió lo que había prometido, pero para el segundo trimestre espera llegar a 778 millones de usuarios activos mensuales, lo que implicaría sumar 17 millones de usuarios netos, además de sumar solo 6 millones en la vertical premium, lo que generó nerviosismo en Wall Street.
Esto porque se suma a otras variantes, como que la streaming ha subido precios de forma recurrente para mejorar su rentabilidad. En enero anunció un aumento de un dólar en Estados Unidos, Estonia y Letonia, con lo que el plan individual Premium en EU pasó de 11.99 a 12.99 dólares mensuales a partir de los ciclos de facturación de febrero.
La empresa ha defendido que estos incrementos no han provocado un aumento significativo en cancelaciones, pero el mercado empieza a mirar con lupa si todavía puede cobrar más sin frenar el crecimiento de suscriptores.
Otra cosa que proyectó Spotify fue una utilidad operativa de 630 millones de euros, por debajo de los alrededor de 680 millones que esperaba el mercado y que la presión viene de un mayor gasto en funciones impulsadas por IA y marketing.