“La idea es brindar capacidad de acompañamiento al usuario del teléfono a la computadora, del navegador al coche y del escritorio a las aplicaciones cotidianas”, señaló Alexander Kutcher, director senior y product manager de Google en su área de tabletas y computadoras.
Durante años, la competencia de Android se concentró en cámaras, pantallas, procesadores o duración de batería, pero ahora se traslada en entender mejor el contexto del usuario y así generar experiencias más fluidas.
Esta nueva categoría de computadoras incorpora Magic Pointer, una función que lleva Gemini directamente al cursor para ofrecer sugerencias rápidas y contextuales, además de integrar Create My Widget al escritorio.
El equipo también está optimizado para Android, lo que permite ejecutar aplicaciones del teléfono directamente en el portátil y acceder a archivos sin transferencias. Con esto, Googlebook busca resolver una fricción histórica del cómputo personal, la separación entre el teléfono, donde viven muchas aplicaciones y hábitos cotidianos, y la computadora, que sigue siendo central para la productividad. Cabe decir que este tipo de funciones existen en otros ecosistemas, como Apple o Lenovo.
Gartner estima que los AI PCs representaron 31% del mercado mundial de computadoras en 2025, con 77.8 millones de unidades, y proyecta que llegarán a 143 millones de unidades en 2026, equivalentes a 55% del mercado total. La firma también anticipa que estos equipos se convertirán en la norma hacia 2029.
Ranjit Atwal, analista de Gartner, señaló en el informe de la consultora de octubre de 2025 que los usuarios invertirán en AI PCs para estar preparados ante una mayor integración de esta tecnología en el dispositivo, es decir, no sólo en la nube, sino en el hardware que usan todos los días.
Las Chromebooks tuvieron fuerza en educación y los usuarios que buscaban productos de bajo costo, pero la nueva categoría apunta a competir en una conversación distinta, donde Microsoft empuja Copilot+ PC, Apple usa sus chips M para procesar IA en dispositivo y los fabricantes tradicionales buscan justificar ciclos de renovación con funciones inteligentes.