La empresa preparó su cadena de suministro desde febrero. Lo hizo en coordinación con sus principales socios comerciales para garantizar disponibilidad en puntos de venta físicos y canales digitales desde el arranque de las ventas mundialistas.
De acuerdo con estimaciones de Deloitte, el Mundial 2026 aportará 2,730 millones de dólares en valor agregado a la economía mexicana, el equivalente al 0.14% del PIB nacional. Sectores como la gastronomía, el transporte y el entretenimiento reciben un impulso directo, pero la tecnología de consumo es uno de los termómetros más claros de cómo el evento influye en las decisiones del hogar mexicano.
La era de las superpantallas
Según datos de Research Nester, se espera que los televisores de más de 65 pulgadas acaparen el 38.5% del mercado mundial de pantallas 4K. Esta cifra refleja una tendencia que en México se acelera por la combinación de precios más accesibles en tecnología UHD, ecosistemas de hogar inteligente y la demanda de mayor inmersión visual en eventos en vivo.
Además, en semanas previas a la justa deportiva se lleva a cabo el Hot Sale, una temporada de ofertas que se prevé impulse aún más la adquisición de pantallas para ver los partidos. Walmart México refirió a Expansión que el 45% de los mexicanos piensa comprar algo relacionado con el Mundial durante este periodo de descuentos.
La Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO) indica que el 55% de los mexicanos prefiere comprar en línea para recibir en casa y el 46% para ahorrar traslados.
De acuerdo con datos proporcionados por Samsung, el tiempo promedio de renovación de pantallas a nivel global es de aproximadamente siete años, pero en México el número se reduce a cuatro años y medio. Samsung detectó, además, que ese ciclo más corto convive con un aumento en el número de pantallas por hogar.