Patrick Jobson, director de operaciones para América Latina de DiDi Food, dijo a Expansión que no tienen noticias desde la última mesa de diálogo —en abril— y que siguen a la espera de que se les indique cómo operarán durante el torneo.
Uber compartió una postura similar: "No hemos recibido una notificación oficial de los sitios de dejada y recogida en aeropuertos durante la Copa del Mundo. Seguimos buscando un diálogo constructivo en el cual se tome al usuario como el punto central; de lo contrario, el país mostrará una mala carta de presentación frente al turismo internacional."
Guillermo Malpica, director general de Alianza In México, la asociación que agrupa a Uber, DiDi e inDrive, explicó que por ahora domina la incertidumbre jurídica y operativa.
"Todavía no tenemos claridad sobre cómo va a solucionar el gobierno federal el tema del acceso de las plataformas digitales a los aeropuertos, lo cual nos preocupa mucho", afirmó en entrevista con esta casa editorial.
Los amparos, el único refugio
Las plataformas coincidieron en que sin un marco regulatorio la única certeza que tienen es operar bajo la protección de amparos y resoluciones judiciales vigentes, como lo han hecho hasta ahora. Si el proyecto de zonas exclusivas de ascenso y descenso no se concreta antes del inicio del torneo, esa seguirá siendo la única alternativa.
"Vamos a tener que seguir operando como estamos operando hoy, que es en una situación de incertidumbre jurídica y operativa para los conductores", reconoció Malpica.
La raíz del problema, comentó Malpica, es que la ley que regula los servicios de transporte en aeropuertos data de 1993, mucho antes de que existieran las aplicaciones de movilidad. Esa desactualización normativa es el terreno en el que crecieron los conflictos con los gremios de taxistas concesionados, que operan bajo un marco regulatorio completamente distinto.
Más allá de la urgencia inmediata del Mundial, Malpica señaló que las autoridades desaprovecharon el tiempo para hacer pruebas controladas.