Este escenario podría presentarse en estadios, aeropuertos, hoteles, restaurantes y fan zones de las ciudades sede, que se convertirán en un mapa de puntos de acceso no seguros por los que circularán millones de visitantes que realizarán pagos, iniciarán sesiones bancarias y compartirán datos personales desde sus celulares.
De acuerdo con Kaspersky, las redes no seguras también son un canal para distribuir malware, en algunos casos más sofisticados, los ciberdelincuentes logran piratear el punto de acceso y hacer aparecer ventanas emergentes que simulan actualizaciones de software legítimo, con lo que un clic basta para infectar el equipo.
Este tipo de amenazas no son nuevas, pero lo que distingue al Mundial de otros eventos es la escala. Millones de turistas de decenas de países, muchos poco familiarizados con las prácticas de seguridad local, se conectarán simultáneamente a redes públicas en las mismas zonas geográficas. Para los atacantes, representa una concentración de objetivos sin precedentes.
El panorama se complica con la irrupción de la inteligencia artificial como herramienta de ataque. Las campañas de phishing (mensajes que suplantan a entidades legítimas para robar datos) ya se generan con modelos de lenguaje que los hacen prácticamente indistinguibles de comunicaciones auténticas. En el contexto del torneo, podrían circular correos falsos de FIFA con "actualizaciones de boletos", mensajes de WhatsApp con ofertas turísticas fraudulentas y sitios web que imitan plataformas de reventa oficial.
Biometría en el estadio: del control de acceso a la seguridad activa
Sin embargo, la misma IA que sofistica a los atacantes es, paradójicamente, la tecnología que Fernando Casas Flores, director general de Identy.io, señala como clave para blindar el ecosistema del torneo.
"Hoy la biometría combinada con la identidad digital es el mecanismo más eficiente para validar que una persona es quien dice ser, tanto en el mundo físico como en el digital", explicó el directivo.
Casas Flores considera que el torneo puede convertirse en un laboratorio para acelerar el uso de tecnologías de identidad digital y biometría. Estas herramientas vinculan boletos, accesos y servicios con rasgos biométricos únicos para reducir fraudes, limitar la reventa y agilizar el ingreso a recintos masivos.
"La biometría combinada con la identidad digital es el mecanismo más eficiente para validar que una persona es quien dice ser, tanto en el mundo físico como en el digital", señaló el directivo.
De acuerdo con el especialista, este tipo de sistemas ya se utilizan en sectores como la banca y comienzan a expandirse hacia estadios, aeropuertos y espacios de entretenimiento. Su implementación podría facilitar desde el acceso a los recintos hasta los pagos dentro de los estadios, además de fortalecer los controles de seguridad mediante listas de acceso y mecanismos de verificación de identidad.