Para ambos, el triunfo de México 1-0 frente a Alemania en el Mundial de Rusia 2018 permanece como uno de los instantes más memorables de la historia de la justa deportiva. Colunga lo asocia con la euforia inmediata, con celebraciones que se extendieron más allá del silbatazo final; Olmo lo recuerda como uno de esos momentos que se viven en colectivo, cuando la reacción trasciende la pantalla y se instala en calles, oficinas y conversaciones.
Pero también hay momentos que duelen en la memoria, como el gol de Argentina que dejó fuera a México en el minuto 98 (tiempo extra) de los octavos de final del Mundial de Alemania 2006.
Los perfiles de los directivos construyen una fotografía bastante fiel de lo que ocurre cada cuatro años, cuando el futbol termina por alcanzarnos a todos.
De la emoción clásica a la innovación tecnológica
Esos extremos de celebración desbordada, unión, tristeza o, incluso, enojo, se mantienen como la constante del torneo. “Apasionante”, dice Colunga. “Inspirador”, añade Olmo.
Sin embargo, el paso del tiempo entre una edición y otra también deja ver cambios en la forma de experimentarlo. Para 2026, esa emoción encontrará nuevas dinámicas, pues la organización de reuniones, los traslados y el consumo durante los partidos se resolverán desde el smartphone. Bebidas, botanas o cualquier antojo aparecen en minutos, incluso cuando el marcador ya está en juego. La tecnología se vuelve parte del ritual y permite que la atención se mantenga en la pantalla, coinciden Olmo y Colunga.
El director general de Uber México advierte el comportamiento de la ciudad en esos momentos, con personas que salen al mismo tiempo, que buscan llegar a casa de amigos, a restaurantes o a un estadio. El flujo cambia y la demanda se concentra en ciertos puntos. “Queremos que la gente llegue sin retraso y con seguridad”, explica Olmo.
Este escenario, dice, será un reto logístico sin precedentes, pero también lo ve como una “oportunidad de oro” para demostrar el papel que juega Uber en la movilidad y en el día a día de una ciudad mundialista. La meta, agrega, es ofrecer una experiencia segura y certera para que tanto locales como extranjeros lleguen a su destino o reciban su pedido sin retrasos.
En lo personal, Olmo también busca vivir ese ambiente desde dentro y planea ver algunos partidos con colegas, integrarse a reuniones y entender cómo se vive el futbol en México desde la cercanía. “Quiero experimentarlo a través de la familia o amistades”.