El sistema, denominado LineShine, fue presentado como el superordenador más potente del mundo durante la más reciente actualización de la lista TOP500, publicada el lunes en el marco de la conferencia internacional de informática ISC, celebrada en Hamburgo, Alemania. La clasificación se actualiza dos veces al año y es considerada un referente global para medir la capacidad de cómputo de alto rendimiento y, de manera indirecta, el liderazgo tecnológico entre potencias.
Con este resultado, es la primera vez desde 2017 que un sistema chino encabeza la lista, lo que marca un cambio relevante en la distribución del poder de cómputo global.
De acuerdo con los datos del ranking, LineShine alcanzó una capacidad de 2.2 exaflops, lo que equivale a realizar aproximadamente 2.2 trillones de operaciones matemáticas por segundo. Esta cifra lo posiciona por encima de su competidor más cercano, El Capitán, una supercomputadora del Departamento de Energía de Estados Unidos que quedó en segundo lugar.
El ranking TOP500 también mide eficiencia y arquitectura de los sistemas, convirtiéndose en una referencia clave para gobiernos, centros de investigación y empresas tecnológicas que dependen del cómputo de alto rendimiento para simulaciones científicas, inteligencia artificial, modelado climático y seguridad nacional.
Uno de los elementos más relevantes de LineShine es que, de acuerdo con la información del ranking, está construido íntegramente con procesadores diseñados en China. Esto contrasta con la mayoría de los sistemas más potentes del mundo, que dependen en gran medida de chips fabricados en Estados Unidos o diseñados por empresas estadounidenses.
Este punto refuerza la estrategia de Pekín por reducir su dependencia tecnológica del extranjero en áreas consideradas críticas, como los semiconductores y la infraestructura de cómputo avanzado.
Estados Unidos mantiene presencia en los primeros lugares
A pesar del ascenso del sistema chino, Estados Unidos continúa teniendo una presencia dominante en los primeros puestos del ranking. Según la lista, el país ocupa tres de los cuatro primeros lugares, lo que muestra que la competencia en el desarrollo de tecnología, y en este caso particularmente de supercomputadoras, sigue siendo altamente concentrada entre ambas potencias.
El ranking también destaca la presencia del sistema europeo JUPITER Booster, ubicado en el quinto lugar. Este superordenador, desarrollado en Alemania, forma parte de los esfuerzos de Europa por fortalecer su infraestructura de cómputo de alto rendimiento frente al avance de Estados Unidos y China en este sector estratégico.