El consumo eléctrico no desaparece
Aunque Nvidia presenta su diseño como una solución al problema del agua, el debate ambiental sobre los centros de datos no se agota ahí. Diversos reportes internacionales coinciden en que el mayor impacto de la expansión de la IA está en el consumo de electricidad, no solo en el enfriamiento, uno de ellos proviene de la Agencia Internacional de Energía (IEA), una organización intergubernamental que asesora a los países en políticas energéticas, la cual señala que el consumo eléctrico de los centros de datos crece de forma acelerada, impulsado principalmente por la expansión de cargas de trabajo de inteligencia artificial.
En estimaciones recientes, el organismo advierte que el uso de electricidad en estos centros podría duplicarse hacia 2030, alcanzando alrededor de 945 TWh, lo que representaría cerca del 3% del consumo global de energía. Parte de esta presión proviene de que hay regiones que impulsan la construcción de centros de datos pero su infraestructura energética no crece al mismo ritmo que la demanda digital.
Además, parte significativa del impacto hídrico de los centros de datos ocurre fuera de las instalaciones, especialmente en la generación de electricidad.
De acuerdo con la IEA, la generación de electricidad, especialmente cuando depende de fuentes térmicas como el gas o el carbón, requiere grandes volúmenes de agua para procesos de enfriamiento en las plantas. Esto implica que, incluso si los centros de datos reducen su consumo directo de agua mediante sistemas de refrigeración cerrados, persiste una huella hídrica indirecta asociada a la electricidad que utilizan.
En este contexto, el análisis señala que las mejoras de eficiencia en el diseño de centros de datos no necesariamente reducen el impacto total.
“El consumo energético por tarea de IA está disminuyendo rápidamente, y la eficiencia está mejorando a un ritmo sin precedentes en la historia de la energía. Sin embargo, cada vez más personas utilizan la IA, y los usos que consumen mucha energía, como los agentes de IA, están en aumento”, señala el reporte de IEA.
En su comunicación, Nvidia defiende que su enfoque representa un avance significativo en la sostenibilidad de la infraestructura de IA, sin embargo, el propio debate técnico muestra que este tipo de soluciones abordan solo una parte del problema.
El crecimiento de la inteligencia artificial impulsa una carrera global por construir instalaciones cada vez más grandes y potentes. De acuerdo con datos de Marketsandmarkets, el mercado global de centros de datos de IA alcanzó un valor de 344,240 millones de dólares en 2025 y se prevé que alcance los 2,023,520 millones de dólares en 2032, un crecimiento principalmente asociado a l adopción de Ia generativa, aprendizaje automático de los modelos de lenguaje a gran escala en diversos sectores y la creciente demanda de infraestructura informática de alto rendimiento.