Después de convertirse en uno de los países con las medidas más estrictas para controlar el acceso de menores a las redes sociales, Australia dio un nuevo paso en su estrategia para regular las plataformas digitales con la creación de una Oficina de Inteligencia Artificial que definirá estándares nacionales para el desarrollo y uso de esta tecnología.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, presentará el plan con el que busca fortalecer la respuesta del país ante el rápido avance de la IA, una tecnología que ya transforma sectores como el empleo, la defensa y la energía.
La nueva Oficina de IA comenzará operaciones de inmediato y tendrá la tarea de desarrollar lineamientos nacionales que, según el gobierno, permitan aprovechar el potencial económico de la inteligencia artificial sin dejar de atender sus riesgos.