La industria crecerá a una tasa anual de 12% entre 2026 y 2032, mientras que el número de dispositivos vendidos avanzará alrededor de 6%, según reportó Counterpoint.
Sobre los lentes como pantalla para IA
Para la categoría de los lentes, el estudio de Counterpoint detalla que se generarán 44,000 millones de dólares en 2032, cerca de una quinta parte de todos los ingresos de wearables.
La incorporación de cámaras, micrófonos, altavoces y pantallas permitirá utilizarlos para comunicarse, traducir conversaciones, recibir indicaciones de navegación o solicitar asistencia en tiempo real sin sacar constantemente el teléfono de la bolsa. (otra nota)
A su vez, algunos de estos usos ya llegaron a México, pues, Meta comercializa lentes inteligentes junto con Ray-Ban y este año amplió su oferta en el país con modelos compatibles con graduación desde 9,069 pesos. Estos dispositivos incorporan cámaras, audio y Meta AI para interactuar con lo que observa el usuario.
Google no se queda atrás. En mayo presentó una estrategia para llevar Android XR y Gemini a lentes desarrollados junto con Samsung, Qualcomm y marcas como Gentle Monster y Warby Parker. La estrategia comenzará con experiencias de audio y posteriormente incorporará pantallas integradas.
Anillos que miden el sueño, collares que sirven de asistente y audífonos que traducen conversaciones
El surgimiento de los anillos inteligentes busca eliminar algunas de las fricciones de utilizar un reloj durante todo el día y concentrarse especialmente en el monitoreo continuo del cuerpo.
Oura, uno de los principales fabricantes de esta categoría, llegó oficialmente a México este año y reportó ventas de 2.5 millones de anillos durante 2025. Ahora, la empresa busca recopilar desde el dedo información relacionada con sueño, estrés, temperatura y actividad física.
Counterpoint prevé que los anillos estarán entre las categorías de wearables de mayor crecimiento hacia 2032, junto con los lentes y los llamados AI Pendants. Se trata de pequeños dispositivos que pueden llevarse colgados sobre la ropa y que buscan funcionar como asistentes de inteligencia artificial disponibles durante todo el día.
A diferencia de un teléfono, estos colgantes están diseñados para permanecer siempre al alcance del usuario y permitirle interactuar con la IA sin tener que sacar una pantalla del bolsillo. Dependiendo de sus capacidades, pueden incorporar micrófonos y otros sensores para captar lo que ocurre alrededor, responder preguntas, registrar información o ayudar al usuario en distintas tareas mediante comandos de voz.
Los oídos también se están convirtiendo en una nueva interfaz para la IA. Counterpoint señala que los audífonos inalámbricos, conocidos como TWS, seguirán entre las categorías de wearables con mayor volumen de dispositivos hacia 2032 y que funciones como la traducción de idiomas en tiempo real, la identificación de quién está hablando y la adaptación personalizada de la audición impulsarán nuevos ciclos de compra.