McKinsey estima que los despliegues de agentes que alcancen una escala efectiva podrían generar mejoras de productividad de entre 3% y 5% anual y elevar el crecimiento en 10% o más.
Ya existen casos en los que estos sistemas atienden llamadas, dan seguimiento a clientes, buscan oportunidades de venta o intervienen cuando detectan un problema en una operación logística. Para las empresas, el atractivo está en ampliar su capacidad de operación sin tener que aumentar los equipos al mismo ritmo.
“Los agentes cada vez razonan mejor y tienen que incluso, junto con los humanos, tomar decisiones”, señala Palafox.
De contestar llamadas a resolver problemas
Uno de los ejemplos que utiliza HappyRobot para explicar este cambio está en la logística. Imaginemos que un camión transporta mercancía y durante el trayecto el conductor tiene una falla mecánica. Hasta ahora, detectar el problema y resolverlo podía requerir que distintas personas se comunicaran entre sí: alguien tendría que identificar que el vehículo se detuvo, localizar al conductor, avisar al cliente y buscar una solución para la entrega.
Un agente de IA puede vigilar la operación, detectar que el camión dejó de avanzar mediante la información del GPS y comunicarse con el conductor para conocer qué ocurrió.
El objetivo, explica Palafox, es que la empresa no tenga que esperar a que el cliente llame para avisar que algo salió mal.
“Esta orquestación compleja antes no había nadie que estuviera supervisando a todos los camioneros. Ahora puedes tener una inteligencia artificial que está proactivamente solucionando el problema de raíz”, refiere.
Palafox asegura que sus implementaciones completas pueden estar funcionando en aproximadamente cuatro a seis semanas, aunque algunos casos específicos pueden desplegarse en menos tiempo.
El ejecutivo sostiene que la intención de HappyRobot no es simplemente sustituir una persona que contesta llamadas por una IA que haga exactamente lo mismo. La apuesta es analizar por qué existe esa llamada y si el problema puede resolverse antes de que el cliente tenga que contactar a la empresa.
Por eso, los sectores con grandes volúmenes de comunicación están entre los que más interés muestran en este tipo de tecnología. HappyRobot trabaja con empresas de logística, servicios públicos, aerolíneas, telecomunicaciones y seguros, entre otras industrias.