Un hacker no necesitó un equipo de especialistas ni pasar horas buscando vulnerabilidades para infiltrarse en los sitios web de más de 100 empresas, le bastaron unas breves instrucciones, agentes de inteligencia artificial (IA) y un presupuesto de 5,000 dólares, aproximadamente 92,000 pesos, para ejecutar una campaña que intentó vulnerar más de 1,200 páginas de internet.
Con 5,000 dólares y la IA: así fue como un hacker vulneró más de 100 sitios web
El incidente, documentado por la empresa de ciberseguridad NorForge , muestra cómo los agentes autónomos están cambiando la escala de los ciberataques. Estas herramientas ya no se limitan a responder preguntas o generar código sino que también pueden ejecutar tareas durante horas, analizar sistemas y buscar alternativas cuando un intento de intrusión fracasa.
En México, el riesgo no se limita al robo de información. Yannick Constantin, consultor principal de Unit 42 de Palo Alto Networks, advierte que los supermercados y las tiendas de conveniencia podrían enfrentar ataques contra sus sistemas de refrigeración debido a la exposición de equipos industriales, el uso de tecnología desactualizada y las debilidades en los accesos remotos de proveedores externos.
El atacante que investigó NorForge, identificado como una persona de habla china, comenzó su campaña el 25 de septiembre y dirigió sus herramientas contra sitios de comercio electrónico de Estados Unidos, Canadá, Australia y Japón.
Entre las empresas cuyos sitios aparecieron en la investigación se encuentran Deere, fabricante de maquinaria agrícola; SharkNinja, dedicada a electrodomésticos, y Cummins, fabricante de motores.
Deere informó que tomó medidas correctivas y descartó indicios de acceso a información confidencial, mientras que SharkNinja aseguró que contuvo el ataque contra un sitio independiente de soporte técnico. Cummins, por su parte, investiga una posible vulneración de una página web operada por un proveedor externo. Reuters agregó que aún se desconoce el alcance de las instrucciones y si los atacantes lograron extraer información de manera no autorizada.
Snorre Fagerland, investigador principal de amenazas de NorForge, descubrió la actividad mientras examinaba instalaciones de Cairn, una plataforma de código abierto que permite coordinar agentes de IA.
A partir del 2 de octubre, Fagerland identificó alrededor de dos docenas de instalaciones expuestas de Cairn que los atacantes utilizaban para actividades presuntamente maliciosas.
Este hallazgo le permitió observar cómo los atacantes organizaban sus operaciones y delegaban tareas a la inteligencia artificial.
Un ciberataque por aproximadamente 50 dólares
Uno de los aspectos más relevantes de la investigación es el costo de la operación, pues de acuerdo con Fagerland, el atacante gastó aproximadamente 5,000 dólares en el uso de modelos de inteligencia artificial, lo que equivale a unos 50 dólares por cada intrusión exitosa.
La cifra corresponde al consumo estimado de los modelos, no necesariamente al costo total de toda la operación del ciberdelincuente. Además, las instrucciones iniciales contenían menos de 100 caracteres chinos.
En ellas, el atacante describía sus tácticas preferidas, mientras los agentes buscaban las vulnerabilidades y ejecutaban las acciones necesarias para intentar comprometer los sistemas.
Las intrusiones exitosas requerían habitualmente alrededor de 23 horas de exploración y pruebas. Además, la campaña aparentemente combinaba DeepSeek, un modelo de inteligencia artificial desarrollado en China, con Claude Code, una herramienta de programación de Anthropic.
En uno de los casos que fue analizado por NorForge, los agentes no consiguieron vulnerar la aplicación pública de una empresa, por lo que exploraron otros componentes de su infraestructura hasta encontrar un panel de control con una falla de seguridad. Tras varias horas de pruebas, reportaron que aprovecharon esa vulnerabilidad para ejecutar comandos maliciosos en el servidor.
El uso de estas tecnologías no implica que sus desarrolladores participaran en los ataques. El caso documenta cómo terceros pueden aprovechar herramientas de IA con fines maliciosos.
El cambio es importante porque el atacante ya no necesita intervenir manualmente en cada etapa de una intrusión. Ahora puede establecer un objetivo y delegar buena parte del trabajo a los agentes.
El riesgo también está en los refrigeradores de los supermercados
El peligro de una vulnerabilidad informática no siempre termina en una filtración de datos. En Francia, durante el 11 al 12 octubre de 2026, un ciberataque contra los sistemas de refrigeración de cientos de supermercados provocó la pérdida de productos frescos y congelados después de que los atacantes manipularon de forma remota los controles de temperatura.
Ambos casos exponen la importancia de proteger los sistemas conectados a internet, incluso cuando no forman parte de las aplicaciones tradicionales de una empresa.
De acuerdo con Constantin, los atacantes en Francia comprometieron equipos de tecnología operativa, conocida como OT, que se utiliza para controlar procesos físicos. “En este caso, manipularon los sistemas de deshielo de los refrigeradores y alteraron sus mecanismos de alerta”, agrega.
El riesgo, añadió, “también se encuentra en los accesos remotos utilizados por empresas externas que realizan tareas de mantenimiento”.
Su advertencia apunta a las configuraciones de seguridad y a la falta de supervisión de los sistemas conectados porque en un supermercado, una vulnerabilidad de este tipo podría tener consecuencias más allá de la interrupción de una página web: la pérdida de inventario refrigerado, daños a equipos y afectaciones a la operación comercial.
Para los negocios mexicanos, la advertencia también se extiende a los equipos conectados que mantienen en funcionamiento sus operaciones diarias. Un sistema de refrigeración vulnerable puede convertirse en una puerta de entrada para provocar daños materiales, incluso sin robar una sola base de datos.