Comparar proveedores, revisar sus propuestas y actualizar un sistema de compras implica consultar información que suele repartirse entre correos, reuniones y bases de datos. Microsoft eligió ese recorrido para mostrar, durante su Microsoft Frontier Tour en la Expo Santa Fé de la Ciudad de México, cómo busca integrar la inteligencia artificial (IA) en las decisiones de una empresa y ampliar su negocio más allá de los asistentes que responden preguntas.
Microsoft busca llevar la IA de los escritorios a las decisiones de negocios en México
El mercado mexicano ofrece una base que crece en esa estrategia, pues en el segundo trimestre de 2026, 21.4% de la población de entre 15 y 64 años utilizó herramientas de IA generativa, frente al 18.8% a escala mundial, según el AI Diffusion Report de Microsoft, por lo que la medición refleja el uso de la tecnología entre las personas, aunque por sí sola no permite determinar cuánto ganan las empresas al incorporarla.
La distancia entre ambas cosas aparece en el Work Trend Index 2026 de la compañía, donde el 67% de los usuarios mexicanos de IA afirma que realiza trabajo que hace un año no podía hacer, pero solo 28% percibe una alineación clara de sus líderes para transformar la manera de operar. Para Microsoft, convertir esas capacidades individuales en resultados empresariales requiere conectar la información interna, modificar procesos y establecer quién supervisa las acciones de los sistemas.
“Las personas están listas, el desafío es un desafío organizacional”, planteó Ivonne Maritza Mejía, Directora General de Microsoft en México durante la apertura del encuentro. La directiva también llamó identificar procesos donde la IA pueda generar valor medible , revisar qué cambios necesita el liderazgo para sostenerlo y comprobar si cuentan con los datos y las reglas necesarias para confiar en los resultados.
Además, Jessica Hawk, vicepresidenta corporativa de marketing de producto de Azure, explica que ese trabajo comienza al definir el resultado que una organización busca conseguir, “después toca revisar qué equipos participan, qué decisiones toman y dónde encuentran obstáculos. Entonces bajo ese enfoque, la implementación involucra a quienes dirigen la operación y conocen sus problemas, además del área tecnológica”, dice.
De revisar proveedores a actualizar sistemas, las tareas que Microsoft quiere automatizar
Para aterrizar la propuesta, Microsoft presentó una demostración con Caldova, una compañía ficticia en la cual una responsable de proveedores utilizó Copilot en Excel para consultar información de Fabric, la plataforma de datos de la tecnológica, y revisar una lista de 11 candidatos con indicadores como su riesgo financiero.
El sistema combinó esos registros con criterios de selección presentes en correos y transcripciones de reuniones para después mostrar qué proveedores cumplían los requisitos y las razones para descartar al resto.
El ejercicio ilustró una tarea que exige más que generar una respuesta, pues mostró cómo recuperar las condiciones particulares de una compra y aplicarlas a información de distintas fuentes.
En la siguiente etapa, la demostradora pidió evaluar las propuestas recibidas, preparar materiales y organizar una reunión. Antes de actualizar Dynamics, el sistema de gestión empresarial, revisó el resumen y aprobó la evaluación en la cual esa intervención marcó un punto de control entre el análisis de la IA y un cambio en los registros de la organización.
El carácter ficticio de la empresa limita lo que permite concluir la presentación porque Microsoft mostró una secuencia de tareas y conexiones entre productos, pero el ejercicio no aportó una medición de ahorro, reducción de errores o retorno de inversión de un cliente real.
Los datos internos abren patria oportunidad de negocio
Hawk agrega que un modelo con acceso a información pública desconoce cómo trabaja cada empresa, qué acuerdos mantiene con sus clientes o cuáles son sus criterios para tomar decisiones, por lo que para resolver esa falta de contexto, Microsoft promueve su plataforma IQ, que busca acercar el conocimiento de la organización a Copilot, aplicaciones y agentes de IA.
La estrategia reúne distintas partes de su portafolio: Copilot concentra la interacción con los empleados; IQ aporta contexto empresarial, y Agent 365 permite gestionar y supervisar agentes. Para Microsoft, esa integración abre la posibilidad de participar en más etapas de la operación de sus clientes, desde la consulta de información hasta la ejecución y vigilancia de tareas. La compañía también expuso este enfoque en su estrategia global de transformación empresarial.
La supervisión cobra peso conforme los agentes pasan de resolver una tarea individual a intervenir entre departamentos. Durante la conferencia, Hawk explicó que las organizaciones necesitan identificar cuáles funcionan, quién responde por ellos, cuánto cuestan y qué valor aportan y asimismo los equipos técnicos, que a su vez, requieren rastrear sus decisiones y contar con mecanismos para intervenir cuando actúen fuera de lo previsto.
La ubicación y el control de la infraestructura añaden otra decisión donde Hawk recuerda que Microsoft opera una región de nube en Querétaro desde 2024 y describió alternativas de nube soberana pública, privada y con socios locales. Además explica, “la elección depende de las necesidades de cada operación, pues mantener los datos dentro del país representa solo una parte del control sobre los modelos, la infraestructura y su administración”, menciona.
En México, esa oferta se apoya en el compromiso de inversión de 1,300 millones de dólares que Microsoft anunció en septiembre de 2024 para los tres años siguientes, destinado a infraestructura de nube e IA, y también la compañía fijó entonces la meta de capacitar a cinco millones de personas. Hawk retoma ambos compromisos durante el encuentro, en el que la empresa presentó cómo busca llevar esa infraestructura y esas habilidades a procesos concretos de sus clientes.