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La salud de papá antes de la concepción también afecta al bebé

En tres estudios se hace un llamado a los padres de familia a mejorar su salud antes de que planeen tener un bebé.
Los padres que trabajan o viajan demasiado deben buscar lugares donde puedan trabajar con mayor eficiencia. (Foto: Photos to Go)
Influir en el bebé Un experto dice que "la salud preconcepcional de los hombres… va más allá de la calidad de su semen". (Foto: Photos to Go)

Muchas futuras mamás saben que su salud, aún antes de que se embaracen (conocida como salud preconcepcional ), puede afectar la salud de su bebé.

Ahora, las investigaciones siguen demostrando que la salud preconcepcional de los padres también puede influir en un embarazo y en el bebé.

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En tres ensayos que se publicaron el 16 de abril en la gaceta The Lancet se detalla que tanto la salud del hombre como de la mujer, antes de que conciban un hijo, puede tener efectos profundos en la salud de su vástago, en el peso al nacer o en el desarrollo del cerebro, por ejemplo.

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"Esta es una serie verdaderamente importante porque ayuda a reafirmar la importancia de la atención preconcepcional como estrategia legítima para mejorar los resultados en los nacimientos y mejorar la salud de los niños, tanto al nacer como a lo largo de su vida", dijo Milton Kotelchuck, profesor de Pediatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, Estados Unidos, y científico en jefe del Hospital General de Massachusetts, quien no participó en los estudios.

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"En realidad, casi toda la epigenética importante, casi todo el desarrollo embrionario importante se lleva a cabo en las primeras semanas del embarazo. Es cuando pasan muchas de las cosas clave antes de que la mujer sepa siquiera que está embarazada", dijo. "El desarrollo cerebral, la espina dorsal, todos los nervios se desarrollan en el primer par de semanas".

¿Cuándo es la 'preconcepción'?

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En el primero de los tres ensayos se destaca el momento en el que empieza la preconcepción, cuándo termina y por qué es un momento en el que los padres tal vez ni siquiera sepan que su salud puede influir en la del bebé.

"Es cierto que en los tres a seis meses previos a que intentes concebir tienes que concentrarte en mejorar tu salud o asegurarte de conservar la calidad de tu salud", dijo Haywood Brown, profesor de Obstetricia y Ginecología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Duke, Estados Unidos, y presidente del Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos, quien no intervino en los ensayos.

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En el primer ensayo, se hace un llamado a redefinir el periodo preconcepcional con base en tres perspectivas: biológica, individual y de salud pública.

De acuerdo con la perspectiva biológica, el periodo preconcepcional se definiría como los días o semanas previos al desarrollo de un embrión, pero desde la perspectiva individual, el periodo de preconcepción comenzaría tan pronto como una pareja tenga la intención consciente de concebir, cosa que usualmente pasa unas semanas o unos meses antes de que se dé el embarazo, según el documento.

Según la perspectiva pública, el periodo de preconcepción abarcaría los meses o años que tomaría abordar los factores de riesgo preconcepcional relacionados con la dieta, el estilo de vida, el estilo de vida o las enfermedades crónicas como la obesidad o la diabetes.

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Por ejemplo: "Los hombres con obesidad tienen más probabilidades de que su conteo espermático sea más bajo", explicó Brown. En el caso de las mujeres, "la obesidad es un factor de riesgo de defectos congénitos. Se relaciona con defectos cardíacos congénitos… La obesidad también incrementa el riesgo de desarrollar padecimientos como preeclampsia y diabetes, así que en ese sentido, afectan la salud del bebé", señaló.

"También sabemos que las personas que tienen un bajo peso extremo tienen un riesgo mayor de que los bebés sean más pequeños, así que hay extremos a ambos lados", agregó.

El ensayo, en el que se revisan varios estudios previos sobre nutrición y obesidad en mujeres en edad reproductiva, señala que los riesgos sustanciales para la salud de la madre y el bebé se relacionan con el bajo peso o el sobrepeso de la madre.

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En un análisis independiente de los índices de masa corporal de más de 19 millones de adultos en 200 países se concluyó que la proporción mundial estandarizada según edad de mujeres con bajo peso disminuyó del 15 al 10% entre 1975 y 2014. El sur de Asia tuvo la mayor proporción de mujeres con bajo peso, un estimado del 24% en 2014.

Aunque disminuyó la proporción de mujeres con bajo peso, la proporción de mujeres con obesidad en el mundo aumentó del 6 al 15% entre 1975 y 2014. En el nuevo estudio, los investigadores también señalaron que en muchos países, sin importar el nivel de ingresos, hasta el 50% de las mujeres tiene sobrepeso u obesidad cuando se embarazan.

Por otro lado, el segundo documento de la serie apuntó que la dieta y el peso del padre también puede tener efectos en su vástago, pero se necesitan más investigaciones para entender mejor cómo pasa esto exactamente.

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Kotelchuck dijo que esta es la "nueva ciencia" de la atención preconcepcional.

Más que el semen

"La salud preconcepcional de los hombres —el impacto de la salud del hombre en los embarazos subsiguientes— va más allá de la calidad de su semen", dijo Kotelchuck.

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"¿Ayuda a la mujer a conseguir atención prenatal o la perjudica? ¿Le brinda apoyo o no? […] ¿Tiene enfermedades de transmisión sexual? Los genes del padre también son muy importantes para el desarrollo de la placenta y la alimentación correcta de la placenta", señaló. Al menos eso es lo que han arrojado los estudios con animales.

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En un estudio con mulas (producto de la cruza de una yegua con un burro) y burdéganos (producto de la cruza de un caballo con una burra), se determinó que los genes de los progenitores de los animales predominaban en la placenta, el órgano temporal que une a la madre con el feto durante el embarazo. Esa investigación se publicó en la gaceta Proceedings of the National Academy of Sciences en 2013.

Así, durante el periodo preconcepcional y el embarazo, la salud de ambos progenitores puede influir en el vástago; en el segundo ensayo de la serie se subraya que esas influencias pueden conllevar riesgos a largo plazo de que el bebé desarrolle problemas cardiovasculares, metabólicos, inmunitarios o neurológicos.

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Para el ensayo, los investigadores analizaron el periodo preconcepcional y los factores de riesgo en cuatro ámbitos: el sobrepeso y obesidad de la madre, el bajo peso de la madre, los factores paternos y el uso de tratamientos de reproducción asistida. Revisaron estudios tanto con humanos como con animales.

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Los investigadores escribieron que había pruebas suficientes de que el periodo preconcepcional "es un momento clave en el que las deficiencias en la fisiología, la composición corporal, el metabolismo y la dieta de los padres pueden aumentar el riesgo de que el vástago desarrolle enfermedades crónicas, un legado para toda la vida y uno de los principales factores de las cargas sanitarias en el siglo XXI. Las pruebas de que las técnicas de reproducción asistida pueden tener consecuencias parecidas agudizan la importancia de este momento".

Por ejemplo: los investigadores señalaron que los niños nacidos a través de un tratamiento de reproducción asistida tienen más riesgos de desarrollar trastornos genéticos raros como el síndrome de Angelman , que afecta principalmente al sistema nervioso.

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El tercer documento de la serie destaca las estrategias para mejorar las técnicas de atención preconcepcional con el fin de mejorar la salud preconcepcional de los futuros padres.

'Casi no se habla con los hombres'

Cuando se piensa en atención preconcepcional, Aimee Eyvazzadeh, médica especialista en Endocrinología de la Reproducción, quien no participó en los ensayos, pensó en una escuela de paracaidismo.

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null"Antes de que me tocara entrar a la cámara de vuelo, todos teníamos que tomar una clase en la escuela de paracaidismo. Muchas persona no sabían si querían hacerlo. Hubo quien tomó la clase para saber si les gustaba y qué harían si les llegaba el turno de entrar a la cámara. Si lo piensas, tener un bebé no es tan diferente", señaló. "Pero ¿en dónde está nuestra versión de la escuela de paracaidismo?".

Aunque el embarazo se ha dividido en tres trimestres y algunas personas se refieren al periodo posterior al parto como " cuarto trimestre ", Eyvazzadeh dijo que el periodo preconcepcional es el "trimestre cero".

"¿No deberíamos estar hablando del trimestre cero? ¿Cuál es el equivalente en fertilidad de la clase que tomé antes de entrar a la cámara de vuelo? Es el momento increíblemente importante en el que un médico puede hacer la diferencia y ayudar a informar a una persona que desea embarazarse antes de que se zambulla por completo en algo que desconoce totalmente o de lo que sabe muy poco", explicó Eyvazzadeh, quien agregó que los nuevos estudios demuestran que las decisiones que se toman en el trimestre cero pueden afectar al bebé.

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"En vez de intentar embarazarse sin guía alguna, todos deberían hacerse una revisión general preconcepcional y aprender qué pueden hacer para promover la salud a lo largo de la vida de su futuro hijo; eso ciertamente comienza con los padres", explicó.

En el tercer ensayo se proponen estrategias, como suplementar la dieta de mujeres con desnutrición o proporcionar bocadillos ricos en micronutrientes a las mujeres antes de la concepción y durante el embarazo; ofrecer incentivos económicas para mejorar la salud preconcepcional, y abordar las conductas poco saludables como el consumo de alcohol y el tabaquismo .

No obstante, Kotelchuck señaló que debería enfatizarse el desarrollo de estrategias para mejorar la salud preconcepcional de todos, incluso de los padres.

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De acuerdo con Kotelchuck, mientras llevaba a cabo una investigación que sigue en curso y que aún no se publica, él y sus colegas descubrieron que el 40% de los hombres de un importante hospital de Boston reportó que no les hicieron preguntas cuando acompañaron a sus parejas a las consultas prenatales.

En un estudio que se publicó hace un año en el boletín JAMA Psychiatry se determinó que los futuros padres pueden estar en riesgo de presentar síntomas de depresión si se sienten estresados o si su salud es deficiente cuando el bebé está en camino.

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"Se habla muy poco con los hombres. Casi no hay folletos dirigidos a los hombres ni que aborden los intereses de los hombres", dijo. "Si hay atención preconcepcional para las mujeres porque te interesa la salud no solo del bebé, sino también de la mujer a lo largo de su vida, […] tienes que hablar de la misma forma con los papás".

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En general, los nuevos ensayos recopilaron los puntos de vista de los integrantes de la comunidad médica que han argumentado por años que antes que atención prenatal, se necesita atención preconcepcional, señaló Kotelchuck.

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