Recuperar una vida
Stackhouse, un pintor y decorador que tiene seis hijos, cayó enfermo en diciembre de 2019 con síntomas parecidos a los de la gripe, pero fue empeorando hasta que apenas podía caminar.
Unos meses después fue diagnosticado de Covid-19 en emergencias, en la fase más peligrosa de la pandemia, y uno de sus riñones estaba fallando y el otro funcionaba solo un 2%.
Stackhouse se resignó a someterse a sesiones de diálisis tres veces por semana, pero cuando el drenaje comenzó a fallar y sus venas a cerrarse, su hija Trewaunda, de 45 años, lo urgió a considerar un trasplante, ofreciéndose a ser testada para ser la donante.
Inicialmente reluctante a "entrometerse" en la vida de sus hijos, Stackhouse finalmente aceptó someterse al procedimiento después de una consulta con Nadig y de conocer el programa Awake Kidney, que realiza cirugías rápidas sin el uso de anestesia general en los trasplantes de riñón.
"Lo crean o no, no sentí nada, fue increíble", dijo Stackhouse a la AFP.
Es hombre conversó con los médicos durante la operación y cuando el cirujano le ofreció mostrarle el riñón, no dudó: "No imaginé que un riñón es tan grande", exclamó.
Por su edad, Stackhouse recibió el alta 36 horas después de la cirugía. El primer paciente de Nadig en ser sometido a este tipo de trasplante en mayo, salió del hospital después de 24 horas, por debajo del promedio de permanencia de cinco a siete días de hospitalización para casos con sedación.