¿Por qué se llama Semana Santa?
Durante estos días se recuerda la muerte y resurrección de Jesucristo, acontecimientos centrales dentro de la tradición cristiana. El medio especializado Desde la Fe explica que esta conmemoración permite a los creyentes recordar a Jesús como el maestro que, según la doctrina cristiana, murió por los pecados de la humanidad y cuya resurrección representa la esperanza de vida eterna.
Dentro de este periodo también se recuerdan tres momentos considerados fundamentales en la fe católica: la presencia de Jesús entre los creyentes, su muerte en la cruz y su resurrección.
Diversas comunidades en México realizan representaciones religiosas durante estos días. Una de las más conocidas es el Viacrucis que se escenifica en la alcaldía Iztapalapa, en la Ciudad de México, una tradición ampliamente reconocida por su relevancia cultural.
¿En qué fecha caen el jueves, viernes y sábado santo en 2026?
Dentro del calendario religioso, el llamado Triduo Pascual concentra los momentos centrales de la Semana Santa. En 2026, estas celebraciones se desarrollarán durante los primeros días de abril.
El Jueves Santo se conmemorará el 2 de abril, mientras que el Viernes Santo tendrá lugar el 3 de abril de 2026. Ambas fechas forman parte del periodo en el que se recuerda la pasión y muerte de Jesucristo según la tradición católica.
Posteriormente, el Sábado de Gloria, se celebrará el 4 de abril, jornada que antecede al Domingo de Resurrección y marca el cierre del Triduo Pascual.
¿Por qué Semana Santa cambia de fecha cada año?
A diferencia de otras celebraciones, la Semana Santa no tiene una fecha fija en el calendario. Su cálculo responde a una regla establecida desde la antigüedad dentro de la Iglesia.
La festividad se celebra el primer domingo después de la primera luna llena de primavera en el hemisferio norte, norma que fue definida durante el Concilio de Nicea en el año 325 d.C.
Para determinar este momento, la Iglesia Católica utiliza la llamada “luna eclesiástica”, que no coincide exactamente con los ciclos astronómicos. Aunque el equinoccio de primavera puede variar entre el 20 o el 21 de marzo, para fines litúrgicos siempre se considera el 21 de marzo.