La ofrenda de Día de Muertos no solo se dedica a los familiares y amigos que se adelantaron en el camino, pues de acuerdo a la tradición mexicana, el 30 de octubre el altar recibe a aquellas personas que fallecieron en el olvido, dándoles oportunidad de degustar del festín aún y cuando su foto no se encuentre colocada.
Además, para esta fecha la misma tradición sugiere colocar elementos característicos al adornar la ofrenda, aunque no se trata de una regla general, pues en varias regiones suele cambiar su significado e incluso omitir por completo la fecha.