En los últimos años, en muchas organizaciones el exceso de reuniones virtuales se normalizó como parte del trabajo diario. La situación estuvo enmarcada por agendas saturadas, videollamadas seguidas y decisiones que se postergaban, porque nadie tenía tiempo para pensar y ejecutar.
El área de Recursos Humanos de Natura y Avon se percató de ello y decidió tomar cartas en el asunto, por lo que decidió cuestionar esa lógica desde el bienestar, la productividad y la confianza en los equipos.
Para Renata Maldonado, directora de Recursos Humanos de Natura, el punto de partida fue aceptar que el problema no era reunirse, sino cómo se usaba el tiempo. “Nos dimos cuenta de que las personas pasaban el día conectadas, pero sin espacios reales para concentrarse y avanzar”, explica.