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La IA presiona el empleo y acelera la polarización laboral

El World Economic Forum advierte que la IA avanza más rápido que la preparación del talento, mientras 54% de los ejecutivos espera pérdida de empleos y solo 24% anticipa nuevas contrataciones.
jue 29 enero 2026 04:37 PM
La IA presiona el empleo y acelera la polarización laboral
A nivel global, 54% de los ejecutivos espera que la inteligencia artificial elimine empleos existentes, según el WEF. (iStock)

El avance de la inteligencia artificial está reconfigurando el empleo sin una trayectoria única ni un resultado predeterminado. El World Economic Forum (WEF) plantea cuatro futuros posibles del empleo, con efectos distintos sobre productividad, salarios y estabilidad laboral.

La tensión ya se observa en las expectativas empresariales. A nivel global, 54% de los ejecutivos espera que la inteligencia artificial elimine empleos existentes, mientras que solo 24% anticipa la creación de nuevos puestos asociados a esta tecnología.

Los escenarios parten de una misma premisa. La tecnología no define por sí sola el desenlace, pero la diferencia está en la capacidad de adaptación de las personas, de las empresas y de los sistemas educativos.

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En el escenario más favorable, la inteligencia artificial avanza de forma gradual y el talento cuenta con las habilidades necesarias para ajustarse al cambio, es decir, que humanos y tecnología se complementan para formar equipos híbridos y lograr que la productividad aumente sin generar desplazamientos masivos.

En un segundo escenario, se combina una adopción tecnológica acelerada con una fuerza laboral preparada. La automatización impulsa el crecimiento económico y mejora la eficiencia, aunque eleva la exigencia sobre las personas. Aquí el empleo no desaparece, pero requiere actualización de habilidades para sostener la empleabilidad.

Cuando la tecnología progresa más rápido que la formación del talento, el mercado laboral entra en una fase de fricción, esto es, que la automatización desplaza tareas y puestos antes de que existan alternativas, lo cual amplía la distancia entre trabajadores calificados y no calificados y presiona los niveles de cohesión social.

El escenario más adverso surge cuando la adopción tecnológica es fragmentada y la preparación del talento no acompaña el cambio. Por consiguiente, se daría pie a un mercado laboral desarticulado, con empleos más precarios, menor movilidad social y brechas económicas más profundas entre sectores y regiones.

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Durante el IFE Conference 2026 del Tecnológico de Monterrey, especialistas coincidieron en que este riesgo ya es tangible. “Enfrentamos disrupciones cada vez más rápidas y profundas, lo que obliga a crear oportunidades reales de aprendizaje a lo largo de la vida si queremos evitar una desconexión entre tecnología y empleo”, advirtió Michael Fong, director ejecutivo del Instituto para el Futuro de la Educación.

La presión también se ve en la distribución de los beneficios económicos. Aunque cerca de la mitad de los directivos prevé un aumento en los márgenes empresariales derivado del uso de inteligencia artificial, apenas 12% considera que ese avance se traducirá en mejores salarios.

Jessica González de Cosío, vicepresidenta de Inclusión, Integridad y Cumplimiento del Tec, señaló que uno de los principales riesgos para las universidades en América Latina es no avanzar al ritmo del cambio tecnológico, algo que obliga a replantear modelos educativos, adoptar esquemas más flexibles y fortalecer la formación continua.

“El reto es rediseñar los modelos educativos para responder a un mercado laboral que cambia de forma constante y ya no admite trayectorias lineales”, dijo en el encuentro educativo.

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Las habilidades en demanda

El WEF estima que la demanda de habilidades vinculadas con inteligencia artificial creció cerca de 70% entre 2024 y 2025, impulsada por la necesidad de entender, supervisar y convivir con sistemas cada vez más presentes en los procesos productivos.

“Las universidades deben evolucionar para atender no solo a estudiantes tradicionales, sino a personas que necesitan aprender y actualizarse a lo largo de toda su vida laboral, si quieren mantenerse relevantes frente a los cambios del mercado”, añadió Fong.

El reporte coincide en que no se requieren únicamente habilidades técnicas. En los escenarios más estables, las capacidades que ganan valor son el pensamiento crítico, la resolución de problemas complejos, el juicio contextual, la toma de decisiones y la coordinación entre equipos humanos y digitales.

Mercedes Mateo Díaz, Chief of Education del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), mencionó que los trabajos con mejores retornos serán aquellos que combinan una base de habilidades generales con capacidades específicas, ya que la inteligencia artificial muestra mayor eficacia en tareas únicas, mientras que los trabajos complejos y contextuales siguen dependiendo del criterio humano.

“La inteligencia artificial avanza rápido, pero los trabajos que sostienen el valor en el tiempo siguen siendo aquellos que requieren criterio, contexto y capacidad de decisión”, afirmó. La experta insistió, además, en que invertir en habilidades es la condición mínima para que el futuro del empleo no quede definido por la exclusión.

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