Las habilidades en demanda
El WEF estima que la demanda de habilidades vinculadas con inteligencia artificial creció cerca de 70% entre 2024 y 2025, impulsada por la necesidad de entender, supervisar y convivir con sistemas cada vez más presentes en los procesos productivos.
“Las universidades deben evolucionar para atender no solo a estudiantes tradicionales, sino a personas que necesitan aprender y actualizarse a lo largo de toda su vida laboral, si quieren mantenerse relevantes frente a los cambios del mercado”, añadió Fong.
El reporte coincide en que no se requieren únicamente habilidades técnicas. En los escenarios más estables, las capacidades que ganan valor son el pensamiento crítico, la resolución de problemas complejos, el juicio contextual, la toma de decisiones y la coordinación entre equipos humanos y digitales.
Mercedes Mateo Díaz, Chief of Education del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), mencionó que los trabajos con mejores retornos serán aquellos que combinan una base de habilidades generales con capacidades específicas, ya que la inteligencia artificial muestra mayor eficacia en tareas únicas, mientras que los trabajos complejos y contextuales siguen dependiendo del criterio humano.
“La inteligencia artificial avanza rápido, pero los trabajos que sostienen el valor en el tiempo siguen siendo aquellos que requieren criterio, contexto y capacidad de decisión”, afirmó. La experta insistió, además, en que invertir en habilidades es la condición mínima para que el futuro del empleo no quede definido por la exclusión.