Le siguen la Universidad de Guadalajara, con 148,866 alumnos; el Instituto Politécnico Nacional (IPN), con 137,884; la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), con 135,120; y la Universidad Abierta y a Distancia de México (UnADM), con 125,087.
Sin embargo, el elevado número de estudiantes matriculados no impide que algunas carreras enfrenten una presión extraordinaria durante el proceso de admisión.
En el caso de Médico Cirujano existieron 27,038 aspirantes compitieron por apenas 326 lugares, por lo que el puntaje mínimo para ingresar alcanzó 114 aciertos de un máximo de 120. En Ingeniería Aeroespacial, el puntaje de corte llegó incluso a 117 aciertos.
¿Por qué un acierto puede hacer la diferencia?
Bernardo Naranjo, ex consejero del extinto Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), explicó en sus redes sociales que el problema no radica únicamente en la competencia entre aspirantes, sino también en los límites que tiene cualquier examen para distinguir entre cientos de personas con resultados sobresalientes.
El especialista señaló que un instrumento de 120 reactivos puede tener un margen de error estadístico de entre tres y cinco aciertos. Esto significa que un aspirante con 112 aciertos y otro con 116 podrían tener desempeños académicos estadísticamente similares, aunque uno consiga un lugar y el otro quede fuera.
Cuando miles de aspirantes obtienen calificaciones muy altas el examen deja de diferenciar con precisión suficiente y diferencias mínimas terminan definiendo el ingreso, señaló.