Sarampión: por qué se reconoce antes de que aparezcan las ronchas
Antes de que aparezcan las manchas en la piel, el sarampión suele dar señales que se confunden con un cuadro respiratorio común. Fiebre, tos, escurrimiento nasal y enrojecimiento de ojos aparecen primero, lo que retrasa que muchas personas identifiquen el contagio en una fase temprana, según detalla la compañía biofarmacéutica MSD en su explicación sobre signos y síntomas del virus.
Conforme avanzan los días, surgen pequeñas manchas en la mucosa bucal y después el brote en la piel. Valley Children’s Healthcare explica que este exantema no aparece en cualquier parte del cuerpo: comienza en el rostro y se extiende hacia abajo, un patrón que ayuda a distinguir el sarampión de otros padecimientos que también provocan ronchas.
Parte del problema para contener brotes está en que el contagio ocurre incluso antes de que las ronchas sean visibles. MSD documenta que una persona puede transmitir el virus desde varios días previos al brote y seguir haciéndolo después de que aparecen las manchas, además de que el virus puede permanecer en el aire por un tiempo en espacios cerrados.
A diferencia de otras enfermedades con erupciones, el sarampión no se limita a molestias en la piel. Infecciones de oído, diarrea, neumonía e inflamación del cerebro forman parte de las complicaciones que se han observado, de acuerdo con MSD, lo que explica por qué este virus suele requerir vigilancia médica cuando aparecen los primeros síntomas.
Varicela: ronchas que cambian de forma y aparecen por etapas
En el caso de la varicela, las ronchas no se presentan todas al mismo tiempo ni siguen un solo patrón. Primero surgen manchas rojas, luego aparecen ampollas con líquido y, después, se forman costras que se desprenden con el paso de los días. Este proceso escalonado es uno de los rasgos que describe Your Health Australia al explicar cómo evoluciona la enfermedad.