En términos más generales, deberíamos trabajar en una mejor medición de la salud de la economía, para ver hasta qué punto nuestras políticas de estímulo están mejorando realmente nuestras sociedades.
Nuestro enfoque en el PIB no nos ha hecho darnos cuenta de que la sociedad que hemos creado no es resiliente. No nos ha permitido calcular la fuerza de nuestra economía.
Para explicarlo de otra manera, hay una gran diferencia entre si un vehículo tiene una rueda de repuesto o no. Pero en la forma en que medimos el PIB, un vehículo sin rueda de repuesto es más eficiente que un vehículo con rueda de repuesto porque cuesta menos.
Hemos creado una economía sin rueda de repuesto, sin camas de hospital adicionales, no nos hemos preparado para la pandemia, no hemos hecho muchas cosas que nos hubieran permitido responder mejor a la pandemia.
No es que pudiéramos haberlo evitado, pero podríamos haber tenido una economía mucho más resiliente, una economía mucho más receptiva, y no creo que nuestras estadísticas nos digan eso.
P: ¿Cree usted en una recuperación "verde"?
R: Tengo esperanzas, especialmente en Europa. Pero tenemos que seguir trabajando. El mundo se ha comprometido a ser neutro en carbono para 2050. Creo que es posible. Es un paso muy positivo, pero no basta con tener esa aspiración, hay que empezar a gastar dinero. Y la pandemia nos está empujando a empezar a gastar ese dinero.
Necesitamos ayudar a la gente a reconvertirse, dirigirlos a otros trabajos, como la venta de paneles solares. No hacer esa transición tendría un costo extremadamente alto para el mundo. Tenemos que reconocer que algunas personas estarán peor. Tendremos que asegurarnos de que estén debidamente protegidos y ayudarles a dirigirse a otras áreas de producción.