Trump siente fascinación por el proteccionismo de finales del siglo XIX y principios del XX en Estados Unidos y ve los gravámenes casi como una varita mágica capaz de reindustrializar el país, requilibrar la balanza comercial y eliminar el déficit fiscal.
El miércoles los mercados bursátiles mundiales contenían la respiración. En la Bolsa de Tokio, el índice estrella Nikkei cerró con una pequeña subida del 0.28%. La Bolsa de Seúl, por su parte, perdió 0.62%.
El presidente de 78 años mantiene los detalles de sus planes en secreto.
Hasta ahora amenazaba con que los aranceles fueran "recíprocos", o sea que Washington igualara dólar por dólar los gravámenes impuestos a los bienes estadounidenses en el extranjero.
Benévolo
Pero el lunes prometió ser benévolo, " muy amable ", según él.
Algunos medios de comunicación estadounidenses sugieren que el republicano considera un arancel único del 20% sobre todas las importaciones y un trato preferencial para algunos países.
"No será bueno para la economía mundial, no será bueno para quienes imponen aranceles ni para quienes responden. Alterará el mundo comercial tal como lo conocemos", declaró este miércoles la directora del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, a la radio irlandesa Newstalk.
Desde que en enero regresó a la Casa Blanca, Trump aumentó las tarifas a productos procedentes de China, una parte de los de México y Canadá, sus socios en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (T-MEC), y sobre el acero y el aluminio independientemente de su origen.
El jueves a las 04:01 GMT, Washington también prevé imponer un arancel adicional del 25% a los automóviles y componentes fabricados en el extranjero.
Teóricamente habrá una excepción: los vehículos ensamblados en México o Canadá estarán sujetos a un impuesto del 25% sólo sobre la parte de piezas sueltas que no procedan de Estados Unidos.
Las principales economías han prometido represalias.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México, uno de los países más vulnerables porque envía más del 80% de sus exportaciones a Estados Unidos, dijo este miércoles que anunciará "un programa integral". No dio detalles.
La Unión Europea, por ejemplo, tomará medidas "antes de finales de abril", afirmó la portavoz del gobierno francés, Sophie Primas. Lo hará en dos veces.
El magnate utiliza los aranceles, una de sus palabras preferidas, como un arma de política exterior desde su primer mandato de 2017 a 2021.
Cree que son la panacea que impulsará el "renacer" de la industria manufacturera nacional.
¿Quieren evitar los aranceles? Que se instalen en Estados Unidos, contesta Trump a quienes le reprochan el impacto que pueden llegar a tener en las empresas.