Publicidad
Revista Digital
Publicidad

Inversión y comercio con Rusia crecen a ritmos distintos en México

La inversión rusa en México representa apenas 0.3% del total, pese a marcar récords recientes, mientras el comercio bilateral superó los 2,000 mdd entre 2021 y 2023, pero en los dos últimos años muestra menor dinamismo.
jue 08 enero 2026 04:45 PM
México y Rusia tienen una relación económica desigual: las cifras detrás de la inversión y el comercio
Las compras mexicanas a Rusia comenzaron a expandirse en 2011. (Foto: Alfredo Estrella/AFP)

La inversión extranjera directa (IED) de Rusia en México se mantiene en niveles bajos, aunque muestra un avance reciente. En 2024 alcanzó un máximo histórico de 86.4 millones de dólares, cifra que representó apenas 0.2% del total captada por el país.

Para 2025 aún falta el dato del cuarto trimestre, pero al cierre del tercer trimestre la inversión rusa sumó 146.6 millones de dólares, equivalente a 0.3% del total. De mantenerse esa tendencia, el flujo puede marcar un nuevo récord anual.

Publicidad

Los capitales rusos se concentran en actividades específicas. Su principal interés se ubica en el comercio al por menor de combustibles, así como en la venta de aceites y grasas lubricantes, sin una presencia relevante en otros sectores productivos.

En contraste con la inversión, el intercambio comercial entre ambos países presenta un mayor dinamismo, aunque con un claro desbalance. La balanza no favorece a México, que registra un déficit de 1,638 millones de dólares frente a Rusia en 2024.

Las compras mexicanas a Rusia comenzaron a expandirse en 2011, tuvieron un freno en 2020 por la pandemia y retomaron fuerza en 2021, cuando superaron los 2,000 millones de dólares. Ese nivel se mantuvo hasta 2023. En 2024 el flujo descendió y en 2025, hasta octubre, no logró recuperar esos montos.

Las importaciones mexicanas desde Rusia incluyen fertilizantes químicos, productos metálicos y granos, insumos clave para sectores productivos locales.

Del lado opuesto, las exportaciones mexicanas hacia Rusia resultan reducidas. En 2014 apenas sumaron 31.6 millones de dólares y alcanzaron su punto más alto en 2021, con 499 millones de dólares. México envía principalmente café, pimienta, productos farmacéuticos y algunos alimentos.

En América Latina, México es el segundo socio comercial de Rusia, por debajo de Brasil. En contraste, Rusia se ubica como el socio número 17 de México dentro de Europa.

El mayor acercamiento comercial con México ocurre en un momento en el que Rusia busca diversificar sus vínculos económicos ante las sanciones internacionales derivadas de la guerra en Ucrania. A ello se suma la reconfiguración del mercado energético global, marcada por las tensiones entre Venezuela y Estados Unidos, que alteran flujos tradicionales de suministro.

Nikolai Shkolyar, investigador principal del Centro de Investigaciones Económicas del Instituto de América Latina de la Academia Rusa de Ciencias, señala que la cooperación en materia de inversión entre Rusia y México no avanza al mismo ritmo que el comercio bilateral.

En un análisis explica que la inversión rusa en el país se mantiene en niveles prácticamente nulos, en parte porque los inversionistas de ese país aún no dimensionan el potencial de largo plazo del mercado mexicano, que ofrece a los capitales extranjeros una relación riesgo-retorno atractiva.

México en la mira de Rusia

De acuerdo con lo dicho por el embajador ruso en México, Nikolay Sofinskiy a TV BRICS, se identifican oportunidades para ampliar la relación bilateral en varios sectores. El energético ocupa un lugar central. Empresas de ese país participan en proyectos de exploración y producción petrolera offshore, en la modernización de instalaciones de refinación y en el suministro de equipo especializado.

Rusia también destaca sus tecnologías de extracción de litio, que considera útiles ante el interés mexicano por desarrollar yacimientos locales. La cooperación en energía nuclear continúa y existen perspectivas de colaboración en proyectos vinculados con la transición energética.

En junio de 2025, la embajada de Rusia señaló que el país está listo para suministrar gas natural licuado a México y para compartir tecnologías a lo largo de la cadena productiva del sector energético. El ministro de Energía ruso, Serguéi Tsiviliov, afirmó que ambas partes ya trabajan en esa agenda y destacó la disposición de su país para transferir tecnologías de GNL, así como métodos de extracción de petróleo en condiciones geológicas complejas y soluciones para mejorar la eficiencia del procesamiento.

Al mes siguiente, Lavrov, se reunió con el ministro de Asuntos Exteriores mexicano, Juan Ramón de la Fuente Ramírez, en el marco de la cumbre del BRICS en Río de Janeiro.

El sector agrícola también figura como un eje relevante. Rusia representa una parte importante de las exportaciones de trigo hacia México y observa margen para ampliar el suministro de otros productos. A ello se suma el interés en fortalecer la cooperación en las industrias farmacéutica y química, las tecnologías de la información, la ingeniería mecánica y la inteligencia artificial.

Publicidad

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad