En un contexto de fragmentación geopolítica, revisión del T-MEC y cautela en la inversión global, ¿qué lugar ocupa hoy México en la estrategia de Banco Sabadell?
César González-Bueno: México ocupa un lugar muy relevante y con una perspectiva claramente positiva. Llevamos 10 años en el país y lo vemos con voluntad de crecimiento, de desarrollo y de incorporación de nuevos productos y talento. La franquicia es rentable, pero todavía tiene recorrido para mejorar. Cada año México lo hace mejor que el anterior. Vemos más dinamismo económico y una posición geopolítica que, dentro de la complejidad global, sigue siendo favorable por su relación con Estados Unidos, su fuerza demográfica, sus recursos naturales y su potencial industrial y turístico.
¿Qué tanto es México una apuesta del grupo a mediano plazo?
César González-Bueno: Es claramente una apuesta estructural. Nos gusta muchísimo México y esperamos que su peso dentro del grupo vaya creciendo de forma progresiva. Eso sí, con prudencia. Las cosas hay que hacerlas despacio, con cabeza y de manera rentable. Pero nuestra visión a cinco años es de crecimiento sostenido y ordenado.
Con el nearshoring en pausa por la incertidumbre política en Estados Unidos, ¿sigue siendo un eje para el banco en México?
César González-Bueno: No tenemos la más mínima duda. Puede haber pausas en las decisiones, pero no cancelaciones. La ubicación geográfica de México no la cambia nadie. La necesidad de infraestructura sigue ahí y las cadenas de suministro tendrán que seguir ajustándose. Todo eso va a requerir financiamiento, acompañamiento y banca especializada.
El crédito a empresas, incluyendo a las pymes, sigue siendo un reto en México. ¿Hasta dónde está dispuesto Sabadell a asumir más riesgo para crecer?
César González-Bueno: Crecer concediendo crédito por encima de la capacidad real de devolución no es ayudar a las empresas, es perjudicarlas. El crédito bien concedido acompaña y fortalece; el crédito excesivo termina dañando al cliente y al propio banco. Nuestro enfoque es conocer muy bien a los clientes, apoyar proyectos viables y acompasar el crecimiento de forma prudente. Ese es uno de los roles fundamentales de la banca.
Estamos en banca corporativa, banca de inversión y banca de empresas, y hemos ido bajando progresivamente a segmentos algo menores. Pero siempre con criterios de riesgo responsables. En México hay un recorrido enorme en bancarización, pero el crecimiento debe ser consolidado, no forzado.
Desde la operación local, ¿en qué sectores ven las mayores oportunidades de financiamiento en México en los próximos años?
Albert Figueras: Hay una combinación clara entre sectores con gran potencial y áreas donde tenemos un expertise muy fuerte. Hotelería es uno de ellos: somos referentes y vemos una diversificación importante más allá de Quintana Roo, con fuerte dinamismo en Los Cabos y la Riviera Nayarit. También energía. Hay proyectos identificados y capital aprobado en consejos de administración que estaban esperando certidumbre regulatoria. Ese proceso ya empezó a destrabarse.
Además, agro, donde contamos con equipos especializados, y el comercio ligado al real estate logístico y a las bodegas, que sigue teniendo recorrido tanto para el mercado interno como para exportación.
¿La coyuntura actual mantiene en pausa muchas inversiones?
Albert Figueras: Sí, pero la inversión existe. Estamos hablando de miles de millones de dólares en proyectos identificados. A medida que se vayan autorizando, especialmente en energía, esas inversiones llegarán. El Plan México ya delineó muchas de estas necesidades; ahora toca materializarlas.
En un entorno de normalización de tasas, ¿les preocupa el desempeño macroeconómico de México o la credibilidad de Banxico?
César González-Bueno: No, al contrario. Vemos una inflación más controlada, tipos de interés en niveles más manejables para la inversión y un déficit público acotado. México es un país con un dinamismo extraordinario y riesgos perfectamente razonables. Nuestra perspectiva es muy optimista.
Durante el ciclo de tasas altas se temía un repunte de la morosidad. ¿Cómo lo vivió Sabadell en México?
Albert Figueras: Nuestro nivel de morosidad es extremadamente bajo, incluso más bajo que el del conjunto del grupo. Por el perfil de clientes y los sectores en los que estamos, el comportamiento ha sido muy sólido.
César González-Bueno: Incluso sectores muy sensibles a nivel global, como el turismo, en México se comportaron mejor que en otros mercados.
¿Cuáles son los principales riesgos que ven para el corto plazo?
Albert Figueras: Son los riesgos estándar de cualquier economía. No vemos un riesgo estructural diferencial. México ha demostrado una enorme capacidad de adaptación a los cambios geopolíticos y cuenta con un empresariado muy potente y diversificado, lo que le da una gran resiliencia.
Para cerrar, ¿qué mensaje darían sobre el futuro de la banca en México?
César González-Bueno: La banca en México es muy rentable y tiene un futuro claramente positivo. La bancarización sigue creciendo, pero todavía hay muchísimo por hacer. Viene una mayor sofisticación de los servicios financieros, una cobertura más amplia de segmentos y una mejor estructuración del financiamiento. Es un sector con enorme potencial a largo plazo.