La política arancelaria de Donald Trump no depende de una sola base legal, aun con el fallo de la Corte Suprema que invalida los aranceles impuestos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés), la Casa Blanca tiene opciones para sustituir hasta 73% de esos ingresos fiscales y mantener la presión comercial.
Donald Trump anunció que firmara una orden para imponer un arancel global de 10% bajo la sección 122, además de los aranceles normales que ya se están cobrando, y también inicialmente están revisando varias investigaciones de la sección 301 y "otras" para proteger a Estados Unidos de las prácticas comerciales desleales de otros países y empresas.
Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional, ya había adelantado que el gobierno puede imponer de inmediato un arancel general de 10% si la Corte anulaba la IEEPA, un plan de reemplazo rápido de los gravámenes con otra facultad ejecutiva.