“Si el precio promedio del petróleo cierra el año en 90 dólares por barril (en 2022 cerró en 89.2 dólares por barril) los ingresos petroleros adicionales alcanzarían aproximadamente 406,000 millones de pesos”, expone el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
Sin embargo, esos precios mayores podría no implicar una real mejora si los precios se regularizan a la baja en el corto plazo. O si los precios se mantienen altos, el beneficio también podría revertirse si el gobierno mantiene activos los estímulos al IEPS para contener la inflación en el precio de las gasolinas, como ocurrió en 2022.
“En 2022, el costo de los estímulos alcanzó 395,400 millones de pesos y prácticamente anuló los ingresos petroleros adicionales por 394,500 millones de pesos”, destaca el Instituto.
Además, las exportaciones de petróleo crudo de México han venido a la baja como parte de una estrategia del gobierno federal por fomentar la autosuficiencia energética en combustibles, lo que representa que el petróleo que se produce en el país, en su mayoría, se queda dentro del mercado local para su procesamiento en el Sistema Nacional de Refinación (SNR).
A inicios de 2025, Pemex todavía exportaba más de 500, 000 barriles diarios de petróleo crudo, pero las últimas estadísticas petroleras al mes de enero exponen que ya solo se comercializan al extranjero 239,100 barriles por día, lo que también reduce los ingresos petroleros que puedan obtenerse.