El Servicio de Administración Tributaria (SAT) muestra su brazo recaudador al triplicar la llegada de ingresos al erario público por aplicación de multas en los últimos seis años.
Multas y recargos triplican la recaudación del SAT en seis años
Cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) detallan que al cierre de 2025 reportó 30,368 millones de pesos por multas fiscales, un monto tres veces mayor a lo recaudado por el mismo concepto en 2019, primer año de la administración a cargo de la Cuarta Transformación, cuando reportó 9,056 millones.
Una mayor aplicación de multas y recargos deviene de revisiones más precisas para la fiscalización de recursos, con ayuda de tecnología y uso de Inteligencia Artificial, además del cúmulo de datos digitalizados a raíz de la facturación electrónica que inició en 2004, y la contabilidad electrónica en 2014; “con esto la autoridad tiene tiros más precisos”, explicó Luis Pérez de Acha,
Pagan por errores
La información de Hacienda destacó que la recaudación de las multas se concentra por el concepto de corrección fiscal, que pasó de 7,316 millones de pesos a 26,769 millones; más del triple.
También este concepto pasó de concentrar el 80% del dinero recaudado por multas en 2019, a 88% al cierre de 2025. De los cuatro principales conceptos, es el que acaparó el crecimiento proporcional respecto al total; los demás disminuyeron en este mismo lapso.
Entre los errores más comunes, que derivan en multas, destacan la omisión de ingresos en un año fiscal, cálculos erróneos de pagos provisionales, además de no informar ingresos por intereses, dividendos y ganancias de capital, de acuerdo con información de Siigo Aspel.
Más por comercio exterior
En segundo lugar se encuentran las multas relacionadas con operaciones de comercio exterior. Sus montos pasaron de 860 millones de pesos en 2019, a 2,584 en 2025. Mientras su participación, respecto al total recaudado por multas, pasó de 9.4% a 8.5%.
En este concepto, cabe destacar que en la administración a cargo de Claudia Sheinbaum se ha reforzado el cumplimiento en materia de comercio exterior, tras el objetivo de combatir el contrabando y malas prácticas como la subvaluación.