Al cierre de 2025, la inversión pública en infraestructura registró la caída más grande de la que la Secretaría de Hacienda y Crédito (SHCP) tiene registro, al reportar un descenso de 28.4% real anual, el más pronunciado del que se tiene registro desde 1991. El monto fue por 769,961 millones de pesos, cuando al cierre del año pasado reportó 1.03 billones de pesos.
La inversión pública en infraestructura cae 28%, su peor registro desde 1991
La caída más grande registrada en inversión física pública llega luego de años de recortes al gasto, siendo uno de los factores que han rezagado el potencial del crecimiento económico del país.
“El tema de infraestructura es bastante más largo, hay que recordar que México entró, si lo vemos exclusivamente desde el punto de vista del gasto, en un proceso de consolidación desde 2015, desde ahí México ha anunciado año tras año en sus paquetes económicos recortes. Y obviamente el recorte en infraestructura desde el sector público no es tan relevante en magnitud, como la señal que envía a la certidumbre de la inversión en el sector de infraestructura. Ese es un tema y es mucho más prolongado”, explicó Víctor Gómez Ayala, director de Análisis Económico de Finamex.
Ante finanzas limitadas el recorte a obras públicas es lo más común y socorrido, pero deja desventajas en materia de competitividad para atraer inversión y así impulsar el crecimiento económico. Así lo fue en el gobierno de Enrique Peña Nieto, cuando en 2015 arrancó con una política de recorte al gasto público, ante un panorama económico internacional adverso que trajo caídas en los precios internacionales del petróleo. La racha de recortes arrancó con la cancelación de la Construcción del Tren Transpeninsular desde Mérida, Yucatán hasta Punta Venado, Quintana Roo y la suspensión indefinida del Tren Rápido Querétaro-CDMX.
En el gobierno de Andrés Manuel López Obrador predominó la política de austeridad y consolidación fiscal, que continúa con Claudia Sheinbaum.
“Tenemos un rezago importante en la inversión en infraestructura productiva. Vimos en la ejecución del gasto público, concentrado en un enfoque basado en proyectos de infraestructura grandes, pero no enfocado en la logística para el transporte carretero, portuario, aeroportuario; en la parte de movilidad de las ciudades donde hay un rezago importante, la combinación de esos factores te limita un punto de vista de crecimiento potencial a largo plazo, lo que se requiere son revertir parte de los elementos que contribuyeron a esa reducción en la confianza, para que el crecimiento regrese a donde estaba”, comentó el especialista de Finamex.
El economista explicó que entre 2000 y 2018, el PIB creció 2.3%, en promedio anual, y que la perspectiva es que crezca en los próximos años en un nivel de 1.6 a 1.8% promedio, en vista de factores como el retiro de aspectos regulatorios que fomentaban la competencia en sectores como energía y telecomunicaciones; una menor certeza jurídica por cambios en el funcionamiento del Poder Judicial, y justo, la menor inversión pública en infraestructura.
Plan para recuperarse
Para recuperarse de esta caída y dinamizar la economía, analistas de Finamex y HR Ratings observan positivo el anuncio del Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030, el cual proyecta inversiones entre el sector público y privado por hasta seis billones de pesos .
Para 2026, se tiene presupuestado aumentar la inversión física de 769,000 millones de pesos observados en 2025, a 968,000 millones en 2026, es decir, llevarla de 2.1% del PIB a 2.6% del PIB. Adicional a lo presupuestado, el Plan de Inversión, anunciado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público la semana pasada, plantea destinar 722,000 millones que representan 2.0% del PIB, adicionales en 2026 para proyectos de energía, trenes, carreteras, puertos, salud, agua, educación y aeropuertos, detalló HR Ratings en un análisis.
Para el desembolso de estos recursos adicionales, se estaría buscando que una parte sea provista por el gobierno y otra parte por el sector privado, aunque aún no se han dado más detalles sobre los esquemas bajo los que operaría esta inversión mixta, precisa la firma calificadora.
“De concretarse el plan, la formación bruta de capital podría alcanzar niveles cercanos al 26% del PIB, un nivel históricamente alto. En los últimos 30 años, solo en tres ocasiones se ha sobrepasado el 25%: en el 2008, en el 2012 y en 2024”, detalló HR Ratings.
El analista de Finamex destacó el carácter cualitativo que tiene la participación pública en la inversión, porque entre factores que crean miedo e incertidumbre para la inversión, la participación del gobierno como promotor de la inversión ayuda a reducirlos.
No obstante, este Plan no es suficiente, pues “se requiere fortalecer la parte institucional. Esto no significa hacer reformas, sino con el marco normativo que ya tenemos se desarrollen ciertas ideas para fortalecer la confianza, es posible, hay un esfuerzo de trabajar esto por parte del gobierno; han tenido reuniones con economistas, con el sector privado, pero lo que está faltando es el ritmo al que se requiere implementar esas adecuaciones, dada la desaceleración que hemos visto en la inversión en los últimos dos años”, culminó el director de Análisis Económico de Finamex.